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jueves, 7 de febrero de 2013

Referéndum espurio

Compartimos con ustedes, la respuesta del embajador argentino en Chile Ginés González García a su par británico Jon Benjamin sobre el referéndum en las Islas Malvinas, publicado hoy en El Mercurio.

Sr. Director:

                               Con relación a la carta que, el 1 de febrero, publicara mi colega británico, el Embajador Benjamin, deseo referirme al carácter espurio del “referéndum” que el gobierno ilegítimo de las Islas Malvinas, en consonancia con el gobierno británico, pretenden llevar a cabo en marzo próximo.
                               Este referéndum (carente ab initio de todo efecto legal) no puede escudarse en la pretendida libre determinación de los isleños cuando ninguna resolución de Naciones Unidas les ha reconocido tal derecho, contrariamente a lo que ocurre en los casos en que el principio de autodeterminación resulta aplicable. La ONU ha entendido que una población implantada por la potencia colonial, como es la población de Islas Malvinas, no es un pueblo con derecho a la libre determinación ya que no se diferencia de la metrópoli. La disputa de soberanía conocida como “Cuestión Malvinas”  es un caso de territorio colonizado; no de  población colonizada. Así, el pretendido referéndum constituye una falacia pues implica un ejercicio de consulta a la población (británica) de una de las Partes en el diferendo de soberanía (el Reino Unido). Este vicio de origen no es salvado por la alusión del Embajador Benjamin a que algunas familias británicas residentes en las Islas Malvinas llevan hasta nueve generaciones viviendo en dicho territorio. Al respecto no debemos olvidar que la población británica de las Islas Malvinas se estableció en 1833 cuando la Armada  británica expulsó por un acto de fuerza a la población argentina (y sus autoridades), reemplazándola por sus propios nacionales.
                             En este contexto, no es casual que mi colega británico -en su sesgada nota destinada a defender lo indefendible- “olvide” mencionar el incumplimiento del Reino Unido (Miembro Permanente del Consejo de Seguridad) de una decena de Resoluciones de la Asamblea General de la ONU que instan a ambas Partes (Argentina y Reino Unido) a negociar; resoluciones de la AGNU a las que se suman las emitidas anualmente -desde 1989- por el Comité de Descolonización. Londres persiste también en rechazar los pronunciamientos -concordantes con lo actuado por la ONU- del Grupo de los 77 y China, de los organismos regionales y de las Cumbres Iberoamericanas, entre otros foros multilaterales.
                             El Embajador Benjamin no sólo no explica el por qué de la contumaz negativa británica a negociar. Tampoco alude a otros aspectos de la actividad del Reino Unido en el área que preocupan a la comunidad internacional: la exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables (que viola lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la AGNU) y la militarización del Atlántico Sur. Las Islas Malvinas se encuentran entre los territorios más militarizados del mundo, teniendo presente que más de un tercio de su escasa población corresponde a efectivos militares; la base militar del gobierno británico en las Islas constituye hoy la mayor base militar existente en el mundo al sur del Paralelo 50° Sur.
                              A modo de conclusión: la Argentina está dispuesta a dialogar con el Reino Unido, únicas dos Partes en la disputa reconocidas por Naciones Unidas, que ha rechazado la aplicabilidad del principio de autodeterminación. Un referéndum organizado por una población británica constituye sólo un ilegítimo intento de avalar un acto de usurpación y vulneración de la integridad territorial argentina. En este sentido, los países miembros de la UNASUR han suscripto una Declaración Especial en la que se hace alusión expresa al referéndum manifestando -de conformidad con las Resoluciones pertinentes de Naciones Unidas- que éste en nada altera la esencia de la Cuestión Malvinas y que su eventual resultado no pone fin a la disputa de soberanía. Lo contrario sería analogable (en términos privados) a una situación en la que -ante la ocupación armada de una casa particular y subsiguiente expulsión por la fuerza de sus propietarios- se consulte luego a los ocupantes a quién corresponde el dominio.




Ginés González García
Embajador  

lunes, 7 de enero de 2013

ONG'S en Chile entregan su apoyo por Malvinas al embajador Ginés González García


Representantes de distintas ONGs. de Chile entregaron el pasado 3 de enero una carta dirigida al embajador de Gran Bretaña en ese país, Jon Benjamin, en donde manifestaron su solidaridad con el reclamo argentino por las Islas Malvinas y llamaron a respetar las resoluciones de la ONU que demandan el inicio de las negociaciones entre ambos países.

“Los abajo firmantes, personas y organizaciones residentes en Chile, nos dirigimos a Ud. en ocasión de cumplirse el 3 de enero de 2013 el 180º aniversario de la ocupación británica de los archipiélagos argentinos de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, un hecho colonial que se prolonga en el tiempo pese a las resoluciones de las Naciones Unidas que reclaman poner fin al colonialismo y demandan específicamente al Reino Unido iniciar negociaciones diplomáticas con la República Argentina para resolver pacíficamente el diferendo de soberanía”, afirmaba el documento en su inicio.

“Nos preocupa hondamente la negativa del gobierno británico a cumplir las resoluciones de la ONU y especialmente que se siga avanzando en la militarización del Atlántico Sur (…) Todo ello, junto al entrenamiento de soldados británicos (…), así como la realización, por parte del Reino Unido de maniobras misilísticas desde Malvinas, contrarían abiertamente la resolución de las Naciones que instó a preservar el Atlántico Sur como zona de paz y cooperación”, destacaba la misiva firmada por Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos; Patricio Vejar, del Centro Ecuménico Martín Luther King; Feliz Madariaga, Observatorio de la Escuela de las Américas; Francisco Cortes, de Convergencia Estudiantil; y Pablo Ruiz de la Comisión Ética Contra la Tortura.

Asimismo, el documento solicitaba al embajador británico en Chile transmitir “a su gobierno la petición de iniciar prontamente negociaciones con Argentina para resolver pacíficamente la controversia de soberanía, y mientras tanto cesar todo avance en la militarización del Atlántico Sur. Nos pronunciamos por el desmantelamiento de la fortaleza militar de Mount Pleasant y el retiro de todas las bases militares extranjeras de nuestro continente”.

“Para nosotros sigue siendo vital el apoyo chileno en la causa argentina por las Islas”, destacó el embajador Ginés González García al recibir al grupo chileno y subrayó la preocupación de la región por la militarización del Atlántico Sur por parte del Reino Unido".

El Embajador con representantes de ONG pro Malvinas 
En este contexto, el Embajador también se refirió a la pretensión del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, anunciada recientemente, de dar una denominación toponímica a un área del Sector Antártico”, destacando el rechazo a toda pretensión territorial británica en la Antártida.

Solidaridad con la causa Malvinas
Los representantes de las ONGs afirmaron que la iniciativa se basó en un trabajo conjunto con otras organizaciones de América Latina y el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (MopaSSol).

“Estamos trabajando en esta actividad desde hace más de un año, en coordinación con otras entidades, porque advertimos del peligro de la presencia de bases militares en toda América Latina”, afirmó uno de los presentantes.

Asimismo, el grupo destacó que se seguirá trabajando en el apoyo al reclamo argentino durante todo el año. “Somos países hermanos que compartimos etapas comunes desde el colonialismo hasta nuestra liberación. Este tipo de acciones son un himno contra la invasión del colonialismo y debemos estar más unidos que nunca”, señaló Felix Madariaga del Observatorio de la Escuela de las Américas.




martes, 16 de octubre de 2012

Ginés González García: "El colonialismo siempre actuó dividiendo países"

La siguiente es una entrevista realizada por el periodista Gustavo Silvestre en su programa  Mañana Sylvestre el embajador argentino en Chile, Ginés González García, en relación a los dichos de su par británico Jon Benjamin, quien se burló de la Argentina en el tema Malvinas, en la previa al partido por las eliminatorias que se disputará en Santiago de Chile.

"En Radio La Red, el diplomático argentino se mostró distendido y con buen humor y dijo que “ya tengo los pantalones cortos puestos“, en relación al partido que disputará la selección argentina en Chile. “Ayer estuve con los muchachos en el entrenamiento, en el estadio Nacional, que es donde se jugará esta noche. Y los vi muy bien, muy contentos, y con mucha alegría. Me impresionó el clima que hay entre ellos, de alegría, de solidaridad, de divertirse”, refirió.
Respecto del polémico tuit enviado por su colega británico en Chile, Jon Benjamin quien escribió en su cuenta personal en esa red social: “¿Cuáles son las islas que le quitaron a quién por ser qué cosa? Quizá me entere en el estadio Nacional este martes. ¡Tengo mi entrada ya!
El dicho desafortunado del embajador británico en Chile hacía referencia a un viejo cántico de la hinchada chilena contra Argentina que dice: “Argentinos, maricones, les quitaron las Malvinas por huevones”.
En referencia a esto, Ginés opinó que “es una estupidez, de alguien que no puede hacer una cosa así. Sobretodo con una cierta intención porque si uno mira la historia política de América en donde el colonialismo británico ha actuado dividiendo países que actúan conjuntamente, y mucha de la fragmentación política que tuvo América del Sur se debió al Foreign Office y sus acciones”.
Luego, señaló que “en todo caso lo que quiso fue confrontar a dos pueblos que tienen hoy una asociación estratégica, que funciona al unísono, porque Chile es tan importante para nosotros en el tema Malvinas como en otros temas, pero quiso calentar el ambiente”.
“Creo que esto no significa nada. Vamos a ver un hermoso partido, y se encuentra el seleccionado argentino en un momento bárbaro. Y lo que puedo testimoniar. Se nota que es un grupo humano que está funcionando bárbaro”, indicó.
Sobre esta etapa de optimismo en que viven las relaciones entre Argentina y Chile, Ginés opinó que es “un momento fenomenal. Si hablamos de comercio, con ningún país tenemos un saldo económico favorable de balanza (comercial) como tenemos con Chile, y este año tuvimos 3.500 millones de dólares arriba, y este año vamos a estar arriba de los 4.000 millones. Desde el punto de vista de la política, Chile encabeza nuestras peticiones internacionales con respecto a Malvinas, y tenemos un grupo de chilenos amigos de Malvinas, que es un grupo civil no de Gobierno. Tenemos fuerzas armadas conjuntas, que hacen misiones de paz en todo el mundo, los dos ejércitos juntos conducidos por un oficial de un país y los soldados de otro, cosa impensada hace unos años. Tenemos 1 millón de argentinos que vienen a Chile todos los años, y 1 millón de chilenos que van a Argentina todos los años. Tenemos una de las mayores fronteras del mundo, que funciona bárbaro”.
“No conozco ninguna relación de Argentina tan fluida y tan buena como la que se tiene con Chile”, concluyó el diplomático argentino en Chile."

Audio completo de la entrevista

miércoles, 11 de enero de 2012

La causa por Malvinas también en Chile

Luego de la entrevista brindada al Mercurio, el embajador Ginés González García también defendió la posición la causa argentina por Malvinas en una larga entrevista en CNN Chile, con el periodista Ramón Ulloa.
Compartimos con ustedes los principales fragmentos de una charla que no tuvo desperdicio.
"El respaldo de Chile en nuestro reclamo es fundamental para Argentina", afirmó el embajador. 

 
La operación de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández.
Los proyectos de integración entre Argentina y Chile.

sábado, 7 de enero de 2012

Chile y Las Malvinas


La columna de opinión del ex ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Juan Gabriel Valdés, sobre la posición de su país con respecto al reclamo argentino sobre Malvinas fue una nueva muestra de apoyo y acercamiento de dos países hermanos.  
El gobierno chileno lo ha declarado con toda claridad: Chile respalda los legítimos derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur como así también no  reconoce ninguna jurisdicción propia de las Islas.
El actual Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alfredo Moreno Charme, en el marco de la Presidencia Pro Tempore de Chile de CELAC, subrayó: "la primera acción en el ámbito internacional de CELAC se cumplió cuando el Embajador de Chile en Naciones Unidas se reunió con el Secretario General (de las Naciones Unidas). El propósito de la reunión fue solicitarle que renueve sus esfuerzos en el cumplimiento de la misión de buenos oficios tendientes a encontrar, a la mayor brevedad, una solución pacífica a la disputa sobre las Islas Malvinas, conforme a lo acordado en el comunicado especial por los Jefes de Estado y Gobierno en Caracas."
Les dejo a continuación la carta de Juan Gabriel Valdés publicada el viernes 6 de enero en El Mercurio. 

El Mercurio 
Chile y las Malvinas
Juan Gabriel Valdés Ex ministro de Relaciones Exteriores de Chile
Durante esta primera semana de enero se cumplen 179 años de la ocupación británica de las islas Malvinas. En ese día de 1833, sin mediar estado de guerra entre Inglaterra y Argentina, un navío de su majestad invadió un archipiélago -situado más cerca de la Patagonia Argentina de lo que Juan Fernández está de Chile-, expulsó al gobernador y a la población argentina de las islas, bajó la bandera transandina e izó el Union Jack, consumando así uno más de los centenares de episodios coloniales con que las potencias europeas inundaron el siglo XIX. En el curso del tiempo, Gran Bretaña trasladó una pequeña población y hoy, en pleno siglo XXI, continúa incluyendo las Malvinas, situadas a más de doce mil kilómetros de sus costas, entre sus "territorios de ultramar".

Por su parte, Argentina, que presentó en Londres su primera protesta diplomática cinco meses después de la invasión, espera hasta hoy que se cumplan las múltiples resoluciones de Naciones Unidas, la OEA y todos los organismos regionales y subregionales latinoamericanos e iberoamericanos. Ellos han demandado incesantemente una negociación diplomática directa entre las partes que ponga fin, de una vez por todas, a lo que el embajador de Chile ante las Naciones Unidas, en nombre de nuestro país pero en representación del Grupo de Río, o sea de América Latina entera, denominó recientemente: "Una situación colonial anacrónica que debe terminar".

El Reino Unido es un país amigo de Chile y de América Latina, nuestros vínculos son múltiples y muchos los intereses compartidos. La inquietud de sucesivos gobiernos británicos por los sentimientos de la población de las islas es plenamente comprensible: El comité de descolonización de Naciones Unidas señaló desde un inicio que el interés de los isleños debe ser plenamente considerado y custodiado. Pero los deseos de pertenencia cultural de esa población no debieran ser en absoluto incompatibles con lo que el Presidente de Chile llamara hace pocas semanas "los derechos jurídicos irrenunciables de la Argentina sobre las islas". Y el Reino Unido no tiene derecho a anunciar el lanzamiento de misiles desde ellas; autorizar la exploración de recursos naturales por sus empresas en un mar territorial que pertenece a Argentina, así como otras actividades que violan la Resolución 31/49 de Naciones Unidas, que insta a las dos partes a abstenerse de adoptar decisiones que introduzcan modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas están atravesando el proceso recomendado en las resoluciones pertinentes.

Una violación reciente de este principio por el Reino Unido es la autorización para utilizar en sus barcos una bandera de conveniencia, creada por la administración colonial de las islas, y que es carente de cualquier legalidad, por cuanto no representa soberanía, ni siquiera autonomía, al estar las Malvinas dentro de los territorios declarados no autónomos por las Naciones Unidas. Es así, con razón, que Chile y los países del Mercosur, Brasil y Uruguay, han negado el ingreso a sus puertos de barcos enarbolando dicha bandera. Ello no significa en modo alguno un intento de aislamiento de los isleños, pues los barcos de bandera británica gozan de pleno acceso y nadie pretende incumplir los compromisos internacionales de navegación correspondientes.

En la conmemoración del Grupo de Río, el miércoles 21 de diciembre recién pasado, el canciller Alfredo Moreno anunció que Chile había dado cumplimiento a "la primera acción en el ámbito internacional de la recientemente creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Celac. Dos días antes, el embajador de Chile en Naciones Unidas se había reunido con el secretario general para solicitarle que renovara sus esfuerzos en aras de encontrar, a la mayor brevedad, una solución pacífica a la disputa sobre las islas Malvinas, conforme a lo acordado en el comunicado especial por los jefes de Estado y gobierno en Caracas".

Es importante en el momento actual que sea Chile el que encabece ese planteamiento en los organismos internacionales, y que nuestra política de Estado, en apoyo al principio irrenunciable de soberanía argentina de las islas, sea conocida por chilenos y argentinos. Esa es la razón por la cual un grupo de chilenos provenientes de diversas expresiones culturales y políticas nos hemos reunido hace un par de semanas para manifestar la necesidad de difundir esta causa argentina en nuestro país. Lo haremos recogiendo el principio de que un sentimiento patrio de tanta importancia para nuestros vecinos, como la recuperación pacífica de su soberanía sobre las islas Malvinas, constituye por definición una causa que es propia también para los chilenos.