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lunes, 23 de septiembre de 2013
El saludo de agradecimiento de Ginés González García tras recibir el Konex
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miércoles, 28 de agosto de 2013
Entrevista a Ginés González García: "La integración es una realidad, pero siempre quedan cosas por hacer"
Compartimos con ustedes una entrevista realizada al Embajador Ginés González García durante el comité de Integración Atacalar para El Liberal de Santiago del Estero.
"Durante su presencia en el
plenario de Autoridades del XVI Comité de Integración Atacalar el embajador
argentino en Chile y ex ministro de Salud de la Nación sostuvo que la
integración entre ambas naciones es una realidad. Destacó que se han logrado
importantes avances en ese sentido, aunque “aún quedan cosas por hacer”.
En diálogo exclusivo con EL LIBERAL: “La integración es una
realidad, pero siempre quedan cosas por hacer, los pasos que vamos dando son
importantes, pero queda un largo camino y la verdad que hoy estamos
extraordinariamente mejor que años atrás y con esto de hacerlo regional que no
sea un tema de los gobiernos centrales sino que sea la voz y la presencia de
los gobiernos regionales, de los gobiernos provinciales, de un lado y de otro
de la cordillera. Eso da mucha energía y también mucha información, porque los
problemas no son iguales y las soluciones tampoco a lo más de los 5.000
kilómetros que tenemos en común”.
“Entonces -ahondó- dos países que tienen una frontera tan
extensa naturalmente tienen que escuchar la voz de las provincias y la región y
seguimos avanzando en este proceso”.
González García señaló que la integración “es una palabra
grande, pero hay que darle y construir sector por sector, respetando las leyes
de cada país, las formas en que no sean esas normas y las leyes un obstáculo
para el ciudadano del otro país”. Resaltó que “todas las semanas estamos dando
un paso muy importante para consolidar la integración con nuestro hermano país
Chile”.
Comunicación fluida.
Destacó que “los dos países están realizando fuertes
inversiones en la construcción de los caminos para lograr una fluida
comunicación en menos tiempo, pero se producen muchas demoras en las fronteras.
Eso es algo que tenemos que mejorar. Todos los días estamos construyendo un
nuevo paso para lograr la verdadera integración. Cada reunión nos sirve como un
insumo para que nos llevemos cuáles son las cosas que tenemos que seguir
mejorando para el mejor desarrollo de nuestros objetivos”."
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viernes, 9 de agosto de 2013
Curicó homenajeó a la Argentina por su ayuda durante el terremoto
Santiago, 06 de agosto de 2013- El Embajador argentino en Chile,
Ginés González García, fue homenajeado como representante del Gobierno
argentino por la ciudad de Curicó, Región del Maule, por la ayuda prestada
durante el terremoto.
El alcalde de la ciudad chilena de Curicó, Javier Muñoz, destacó
durante el acto que "la ciudad de Curicó está en deuda con el pueblo
hermano argentino por esa solidaridad y ese gesto de humanidad que significó tenerlos
en nuestra ciudad por seis meses, con todo lo que fue en materia en atenciones
médicas, equipamientos, operaciones, entre otras".
La ceremonia contó con la participación del secretario general
de las Fuerzas Armadas de Chile (Fach), Víctor Gallegos, y la gobernadora provincial,
Isabel Margarita Garcés; y por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, el Agregado
de Defensa y Naval de la Embajada Argentina en Chile, Capitán de Navío Máximo Pérez
León Barreto y Agregado Aeronáutico a la Embajada de Argentina en Chile,
Comodoro Pablo Andrés Farias.
En esta línea el alcalde curicano inauguró una placa recordatoria para "honrar lo que significó
el gran aporte, entrega, hermandad y solidaridad que tuvieron los argentinos
con el pueblo chileno y especialmente con los curicanos", ya que
"como ciudad nunca les reconocimos lo que hicieron por nosotros".
| El Embajador argentino con el alcalde de Curicó, Javier Muñoz |
El Embajador Ginés González García agradeció las muestras de
afecto y destacó que "en ese entonces estábamos cerca y seguimos estando cerca
hoy. La misión argentina está absolutamente conmovida por el afecto y cariño
curicano y eso es mucho más importante que otras cosas".
| Ginés González García con Anaís Escobar, ahijada de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner |
El ex ministro de Salud agregó que "nosotros hemos estado
juntos en las buenas y en las malas y lo que queremos es no sólo honrar nuestra
historia como hacemos hoy, sino que ella sirva para construir un futuro mejor
para ambos países".
La ayuda
Tras sufrir el gran terremoto el 27 de febrero en 2010, el Gobierno
argentino instaló en la ciudad un hospital de emergencia, que atendió a miles
de personas desde el 18 de marzo hasta el 2 de septiembre de ese año.
Su infraestructura consistía en 12 cubículos, 16 camas, dos pabellones
quirúrgicos, un laboratorio para la toma de muestras, equipamiento de rayos X,
además de una sala de esterilización, un policlínico, una sala de observación y
una unidad básica de neonatología.
| Orquesta Sinfónica de la Corporación Cultural |
Otro importante gesto por parte del Gobierno argentino, fue cuando
la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tomó a Anaís Escobar como
ahijada, convirtiéndose en el primer bebé nacido en el Hospital Modular
Argentino.
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Ginés González García
miércoles, 20 de marzo de 2013
La votación confirmó la posición argentina
Compartimos con ustedes una editorial del Embajador Ginés González García publicada en El Mercurio sobre el referéndum en Malvinas.
Ginés González García
Embajador de la República Argentina
Se corrobora la legitimidad de la posición argentina por el voto de los habitantes de las Islas Malvinas en su reciente "referéndum": los votantes reafirmaron su britaneidad, tanto con los sufragios como con el modo ostensible en que proclamaron ante el mundo su condición de súbditos del Reino Unido. Así, la comunidad internacional comprobó lo que Argentina siempre ha sostenido: los pobladores de Malvinas son nacionales de una de las partes en la controversia de soberanía; por ello, no pueden decidir a quién pertenece el territorio en disputa.
Asistimos pocos días atrás al más reciente ejercicio sofista del Reino Unido, orquestado a través de las ilegítimas autoridades de las Islas Malvinas: la realización de un "referéndum" destinado a que ciudadanos británicos se erijan en jueces de un diferendo de soberanía en la cual su país (el Reino Unido) es parte.
Ejercicio, por cierto, con el cual el Reino Unido procura ocultar su contumaz incumplimiento de decenas de resoluciones de la ONU que lo instan a negociar con la Argentina para encontrar una solución definitiva a la denominada "Cuestión Malvinas". Actitud que contrasta con la posición de mi país, la Argentina, cuya continua disposición a dialogar, de modo consistente con el mandato de la ONU, es reconocida por la comunidad mundial.
En la edición de "El Mercurio", del domingo 10 del corriente, un alto funcionario del Foreign Office, Hugo Swire, afirmaba que el gobierno británico esperaba que el resultado del referéndum permitiera a los habitantes de las islas reiterar ante la comunidad internacional su voluntad de autodeterminación. Olvidaba el señor Swire que no cabe a la población británica de las Islas Malvinas derecho a la libre determinación: se trata de ciudadanos británicos (nacionales de una de las partes en la disputa: el Reino Unido) que residen en territorio no británico (habitan territorio argentino, usurpado por la fuerza hace ya más de 180 años).
Como tuve oportunidad de comentar tiempo atrás en este mismo medio, la población isleña tiene derechos: derecho a preservar su identidad y derecho a que se respeten su modo de vida y sus intereses. La Argentina reconoce tales derechos, tanto así que se ha comprometido a ello, otorgando a tal compromiso rango constitucional. Pero la población británica de las Islas Malvinas carece de derecho a la autodeterminación; no puede decidir el destino del territorio (argentino) que habita. La Argentina y el Reino Unido son las únicas partes llamadas a resolver, por medio de negociaciones bilaterales, la "Cuestión Malvinas".
La libre determinación de los pueblos es un principio fundamental del derecho internacional contemporáneo, pero no puede (ni debe) ser desvirtuado para vulnerar la integridad territorial de un Estado. El derecho a la autodeterminación aplica a pueblos preexistentes, víctimas de la instauración de una dominación colonial; o sea, no aplica a poblaciones trasplantadas por la metrópoli (caso de la población británica de las Islas Malvinas).
El Reino Unido invoca el principio de libre determinación de los pueblos, de modo artero y a sabiendas de su inaplicabilidad en este caso, con el único fin de cambiar el eje del debate en la "Cuestión Malvinas" (un ejercicio semejante -también sin el aval de las Naciones Unidas- impulsó en Gibraltar en 1967). Sin darse cuenta (o pretendiendo no darse cuenta) de que la comunidad internacional no se dejará engañar con ardides tan flagrantes, Londres pretende así ocultar sus sistemáticos incumplimientos tanto de las resoluciones que instan a ambas partes a negociar como de aquellas que imponen la obligación de abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación.
Incumplimientos que, escudándose en un supuesto respeto a "deseos" de un conjunto de habitantes británicos, persiguen objetivos muy concretos tales como depredar recursos naturales que no le pertenecen y militarizar el Atlántico Sur. Objetivos inocultables si tomamos en consideración la inconsistencia del comportamiento del Reino Unido vis-à-vis el principio de autodeterminación que alega aplicable a la "Cuestión Malvinas". Recordemos en tal sentido que su falaz invocación de este principio en esta cuestión contrasta con su posición en otros casos de descolonización, tal como el de Hong Kong, en el cual no recabó la opinión de los habitantes cuando restituyó dicho territorio a su legítimo titular: la República Popular China.
A modo de conclusión:
Finalizado el referéndum y conocidos sus previsibles resultados, la disputa de soberanía continúa irresuelta y su esencia no se ha modificado. ¿Habrá sido tal vez este ejercicio una reacción frente al creciente clamor universal en pos de la negociación?; ¿quizá un recurso in extremis ante la conciencia generalizada sobre los legítimos derechos argentinos?
Pasada la hora de la retórica inconducente y dilatoria y de los despliegues mediáticos orientados a camuflar la naturaleza de la "Cuestión Malvinas", ha llegado el momento del diálogo que la ONU reclama. La Argentina está dispuesta. ¿Cuándo lo estará el Reino Unido?
Ginés González García
Embajador de la República Argentina
martes, 12 de marzo de 2013
"¿Qué es la vocación?"
Compartimos con ustedes una breve reflexión del embajador argentino en Chile, Ginés González García, sobre la vocación. La grabación fue hecha durante su período como Ministro de Salud de la Nación.
Esperamos sus comentarios y agradecemos al profesor Juan Lázara por compartir el material.
Esperamos sus comentarios y agradecemos al profesor Juan Lázara por compartir el material.
lunes, 11 de marzo de 2013
Argentina, a un amigo chileno
Ginés González García
Embajador argentino en Chile
El reciente fallecimiento del Embajador de Chile en nuestro país, Adolfo Zaldívar, nos enfrenta a una gran pérdida, tanto desde el punto de vista humano como institucional. Con estas breves líneas quisiera recordarlo, a pesar de la tristeza que provoca su partida, con la alegría que debe dejar la amistad, por todo lo compartido, por todo lo que hicimos juntos, por nuestros objetivos comunes.
Adolfo fue para mi un verdadero compañero de equipo, un hombre democrático, profundo, dinámico y comprometido con la integración entre nuestros países, reconocido a ambos lados de la cordillera por su trayectoria política, por su trabajo entusiasta y apasionado. Lo conocí en el año 2007, al poco tiempo de haber asumido funciones en nuestra representación diplomática en Santiago.
En ese entonces Zaldívar era Senador de la Democracia Cristiana y generó los primeros encuentros.
Nuestras oficinas se ubicaban muy cerca y se hizo habitual reunirnos en Santiago, café de por medio, para conversar sobre las relaciones bilaterales.
Me impresionaba la enorme información que tenía de los vínculos y las dinámicas entre nuestros países, de la historia conjunta.
Nuestros encuentros aumentaron cuando en el año 2010 el Presidente Sebastián Piñera nombró a Zaldívar embajador en Argentina. A pesar de que yo estaba en Santiago y él en Buenos Aires, nos encontrábamos más de veinte veces al año, tanto por trabajo como por amistad.
Compartíamos ideales e ideas.
Nuestra relación era tan fluida y coordinada que a veces nos decían que yo parecía el embajador de Chile en Chile y él, el embajador de Argentina en Argentina.
Trabajamos en conjunto muy comprometidamente y alcanzamos importantes logros en diversos ámbitos, acuerdos de siete pasos integrados, validación de títulos universitarios, institucionalizamos las reuniones binacionales de Intendentes y Gobernadores, sólo para nombrar algunas de las tareas que nos preocuparon y concretamos.
Adolfo Zaldívar era muy querido en nuestro país, aún antes de ser embajador, porque en los años ochenta trabajó enormemente en la construcción de la relación política con Argentina.
Y durante el período en que fue embajador en Buenos Aires, su gestión -que él no consideraba una obligación sino una misión- marcó una especial impronta, generando confianza con su carácter frontal y su larga trayectoria en busca de la integración.
Representaba los ideales de San Martín y O’Higgins, de Perón e Ibañez.
Cierro estas líneas con una frase que Adolfo siempre citaba en sus discursos y que era de Perón: “Argentina y Chile juntos no suman, sino que multiplican”.
Honrando la memoria de este gran hombre, que definió su designación como embajador en Argentina como “un sueño cumplido”, seguiremos profundizando el camino de la hermandad y de la integración.
(Carta del embajador Ginés González García en el Cronista Comercial de Argentina)
Embajador argentino en Chile
El reciente fallecimiento del Embajador de Chile en nuestro país, Adolfo Zaldívar, nos enfrenta a una gran pérdida, tanto desde el punto de vista humano como institucional. Con estas breves líneas quisiera recordarlo, a pesar de la tristeza que provoca su partida, con la alegría que debe dejar la amistad, por todo lo compartido, por todo lo que hicimos juntos, por nuestros objetivos comunes.
Adolfo fue para mi un verdadero compañero de equipo, un hombre democrático, profundo, dinámico y comprometido con la integración entre nuestros países, reconocido a ambos lados de la cordillera por su trayectoria política, por su trabajo entusiasta y apasionado. Lo conocí en el año 2007, al poco tiempo de haber asumido funciones en nuestra representación diplomática en Santiago.
En ese entonces Zaldívar era Senador de la Democracia Cristiana y generó los primeros encuentros.
Nuestras oficinas se ubicaban muy cerca y se hizo habitual reunirnos en Santiago, café de por medio, para conversar sobre las relaciones bilaterales.
Me impresionaba la enorme información que tenía de los vínculos y las dinámicas entre nuestros países, de la historia conjunta.
Nuestros encuentros aumentaron cuando en el año 2010 el Presidente Sebastián Piñera nombró a Zaldívar embajador en Argentina. A pesar de que yo estaba en Santiago y él en Buenos Aires, nos encontrábamos más de veinte veces al año, tanto por trabajo como por amistad.
Compartíamos ideales e ideas.
Nuestra relación era tan fluida y coordinada que a veces nos decían que yo parecía el embajador de Chile en Chile y él, el embajador de Argentina en Argentina.
Trabajamos en conjunto muy comprometidamente y alcanzamos importantes logros en diversos ámbitos, acuerdos de siete pasos integrados, validación de títulos universitarios, institucionalizamos las reuniones binacionales de Intendentes y Gobernadores, sólo para nombrar algunas de las tareas que nos preocuparon y concretamos.
Adolfo Zaldívar era muy querido en nuestro país, aún antes de ser embajador, porque en los años ochenta trabajó enormemente en la construcción de la relación política con Argentina.
Y durante el período en que fue embajador en Buenos Aires, su gestión -que él no consideraba una obligación sino una misión- marcó una especial impronta, generando confianza con su carácter frontal y su larga trayectoria en busca de la integración.
Representaba los ideales de San Martín y O’Higgins, de Perón e Ibañez.
Cierro estas líneas con una frase que Adolfo siempre citaba en sus discursos y que era de Perón: “Argentina y Chile juntos no suman, sino que multiplican”.
Honrando la memoria de este gran hombre, que definió su designación como embajador en Argentina como “un sueño cumplido”, seguiremos profundizando el camino de la hermandad y de la integración.
(Carta del embajador Ginés González García en el Cronista Comercial de Argentina)
miércoles, 27 de febrero de 2013
González García: “Con la muerte de Zaldívar perdemos un soldado de la integración”
Santiago, 27 de
febrero de 2013 – “El fallecimiento de Adolfo Zaldívar es una pérdida
enorme para Chile y para nuestro país. Y, personalmente, significa la despedida
de un amigo entrañable, un apasionado de la integración”, afirmó el embajador
argentino en Chile, Ginés González García ante el anuncio de la muerte de su
par en Argentina, Adolfo Zaldívar.
El embajador de Chile en Argentina, Adolfo Zaldívar,
falleció a la edad de 69 años tras una larga lucha contra el cáncer al páncreas
que padecía. El diplomático había estado internado en un centro asistencial de
Santiago desde diciembre, hasta donde llegó desde Buenos Aires, ciudad en la
que se desempeñaba como representante chileno desde 2010.
“Con la muerte de Zaldívar perdemos un soldado de la
integración, un amigo de tareas”, señaló el ex ministro de Salud quien destacó
las actividades bilaterales realizadas con el diplomático como la última cumbre
de ministros de ambos países en Buenos Aires, así como también la organización
de la visita de la presidenta Cristina Kirchner al país trasandino en marzo del
año pasado.
Trayectoria política
de Adolfo Zaldívar
Adolfo Zaldívar fue abogado de la Universidad Católica y se
desempeñó como profesor de Derecho Político y Derecho Constitucional de la
Universidad de Chile. También fue uno de los fundadores de la Comisión Chilena
de Derechos Humanos durante la década de 1980.
Los medios de comunicación locales lo destacan como una figura
emblemática de la política chilena, principalmente en su rol como militante y
dirigente de la Democracia Cristiana (DC), partido que integró hasta que fue
expulsado el año 2008.
Además, en 2005 fue pre candidato presidencial, cayendo ante
la entonces ministra Soledad Alvear. En
2010, el actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, lo convocó para ser
embajador en Argentina, cargo que aceptó de forma inmediata.
martes, 26 de febrero de 2013
Ginés González García acompañó al gobernador de Mendoza en su visita a Chile
El embajador de la república Argentina, Ginés González García, recibió al gobernador de Mendoza Francisco Pérez para trabajar
temas vinculados al transporte, producción y alimentos.
"Mantuve una importante reunión por el Tren Trasandino
con Lucas Palacios, (subsecretario de Obras Públicas, Chile) y Ginés González
García, embajador argentino. Fijamos un nuevo encuentro a mediados de marzo en Santiago,
para resolver observaciones técnicas hechas al proyecto y pasar a etapa de
licitación" confirmó ayer el gobernador por su cuenta de Twitter.
También afirmó por la misma red social, que se reunió con
Raúl Benítez, director para América Latina y el Caribe de la FAO (organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura) para acordar que Mendoza sea
"la primera provincia en firmar un acuerdo de Seguridad Alimentaria",
mediante el cual se trabajará, entre otros aspectos, en la construcción de
indicadores vinculados a "desnutrición, mala alimentación y
obesidad".
Como presidente del Ebifetra (Ente Binacional para el
Ferrocarril Trasandino) Pérez quiere seguir de cerca el proceso. Actualmente
ambos países están priorizando la información y las observaciones hechas al
proyecto de inversión, para que luego las empresas encargadas del proyecto
respondan y así pasar a la etapa de licitación.
Respecto de la FAO, Mendoza es la primera provincia que
acuerda trabajar con ese organismo en la profundización de las acciones para la
seguridad alimentaria. Mediante asistencia técnica e intercambio de
información, se coordinarán labores con distintos ministerios, con municipios y
el Gobierno nacional.
"Mendoza será la primera provincia que junto a la FAO
trabajará en un programa para eliminar los déficits nutricionales de los
ciudadanos mendocinos" afirmó el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg,
quien también participó del encuentro.
Fuente: Los Andes
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lunes, 25 de febrero de 2013
El Centro Cultural Mercedes Sosa en Chile, cada día más cerca de ser una realidad
En las últimas semanas, les fueron entregadas al Embajador argentino en Chile, Ginés González García, el proyecto completo y formal del Centro Cultural Mercedes Sosa que se instalará en la ciudad de Santiago junto a su par local, el Centro Cultural Violeta Parra.
Tal como lo pidió la mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner en su visita de marzo del año pasado al país vecino, la entrega del proyecto dio paso a la apertura del proceso licitatorio por la construcción del edificio.
"Esto es un gran paso para un proyecto que tiene un gran significado para la vida cultural de ambas naciones", afirmó el embajador durante la entrega del proyecto.
Tal como lo pidió la mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner en su visita de marzo del año pasado al país vecino, la entrega del proyecto dio paso a la apertura del proceso licitatorio por la construcción del edificio.
"Esto es un gran paso para un proyecto que tiene un gran significado para la vida cultural de ambas naciones", afirmó el embajador durante la entrega del proyecto.
jueves, 7 de febrero de 2013
Referéndum espurio
Compartimos con ustedes, la respuesta del embajador argentino en Chile Ginés González García a su par británico Jon Benjamin sobre el referéndum en las Islas Malvinas, publicado hoy en El Mercurio.
Sr. Director:
Con relación a
la carta que, el 1 de febrero, publicara mi colega británico, el Embajador
Benjamin, deseo referirme al carácter espurio del “referéndum” que el gobierno
ilegítimo de las Islas Malvinas, en consonancia con el gobierno británico,
pretenden llevar a cabo en marzo próximo.
Este referéndum
(carente ab initio de todo efecto legal) no puede escudarse en la pretendida
libre determinación de los isleños cuando ninguna resolución de Naciones Unidas
les ha reconocido tal derecho, contrariamente a lo que ocurre en los casos en
que el principio de autodeterminación resulta aplicable. La ONU ha entendido
que una población implantada por la potencia colonial, como es la población de
Islas Malvinas, no es un pueblo con derecho a la libre determinación ya que no
se diferencia de la metrópoli. La disputa de soberanía conocida como “Cuestión
Malvinas” es un caso de territorio
colonizado; no de población colonizada.
Así, el pretendido referéndum constituye una falacia pues implica un ejercicio
de consulta a la población (británica) de una de las Partes en el diferendo de
soberanía (el Reino Unido). Este vicio de origen no es salvado por la alusión
del Embajador Benjamin a que algunas familias británicas residentes en las
Islas Malvinas llevan hasta nueve generaciones viviendo en dicho territorio. Al
respecto no debemos olvidar que la población británica de las Islas Malvinas se
estableció en 1833 cuando la Armada
británica expulsó por un acto de fuerza a la población argentina (y sus
autoridades), reemplazándola por sus propios nacionales.
En este contexto, no es casual que mi colega británico -en su sesgada
nota destinada a defender lo indefendible- “olvide” mencionar el incumplimiento
del Reino Unido (Miembro Permanente del Consejo de Seguridad) de una decena de
Resoluciones de la Asamblea General de la ONU que instan a ambas Partes
(Argentina y Reino Unido) a negociar; resoluciones de la AGNU a las que se
suman las emitidas anualmente -desde 1989- por el Comité de Descolonización.
Londres persiste también en rechazar los pronunciamientos -concordantes con lo
actuado por la ONU- del Grupo de los 77 y China, de los organismos regionales y
de las Cumbres Iberoamericanas, entre otros foros multilaterales.
El Embajador Benjamin no sólo no explica el por qué de la contumaz
negativa británica a negociar. Tampoco alude a otros aspectos de la actividad
del Reino Unido en el área que preocupan a la comunidad internacional: la
exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables (que
viola lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la AGNU) y la militarización del
Atlántico Sur. Las Islas Malvinas se encuentran entre los territorios más
militarizados del mundo, teniendo presente que más de un tercio de su escasa
población corresponde a efectivos militares; la base militar del gobierno
británico en las Islas constituye hoy la mayor base militar existente en el
mundo al sur del Paralelo 50° Sur.
A modo de conclusión: la Argentina está dispuesta a dialogar con el
Reino Unido, únicas dos Partes en la disputa reconocidas por Naciones Unidas,
que ha rechazado la aplicabilidad del principio de autodeterminación. Un
referéndum organizado por una población británica constituye sólo un ilegítimo
intento de avalar un acto de usurpación y vulneración de la integridad
territorial argentina. En este sentido, los países miembros de la UNASUR han
suscripto una Declaración Especial en la que se hace alusión expresa al
referéndum manifestando -de conformidad con las Resoluciones pertinentes de
Naciones Unidas- que éste en nada altera la esencia de la Cuestión Malvinas y
que su eventual resultado no pone fin a la disputa de soberanía. Lo contrario
sería analogable (en términos privados) a una situación en la que -ante la
ocupación armada de una casa particular y subsiguiente expulsión por la fuerza
de sus propietarios- se consulte luego a los ocupantes a quién corresponde el
dominio.
Ginés González
García
Embajador
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lunes, 4 de febrero de 2013
Carta al Director del Mercurio por editorial sobre Malvinas por Ginés González García
Sr Director:
Su Editorial del pasado 28 de enero señala “El probable desenlace de este acontecimiento
(en referencia al próximo referéndum en Malvinas), amparado en el derecho de
autodeterminación de los pueblos, hará más difícil, si no imposible por ahora,
la negociación a favor de la reclamación soberana trasandina."
Al respecto, me permito aclarar que el citado referéndum de
ningún modo está amparado en el derecho
de autodeterminación de los pueblos.
Las Naciones Unidas
ha señalado que se trata de una situación colonial especial y particular que involucra una disputa de soberanía entre
la Argentina y el Reino Unido, la cual debe ser resuelta mediante negociaciones
entre las dos partes, teniendo en cuenta los intereses (no los deseos) de la
población de las islas.
En este sentido la Asamblea General, en 1985, descartó
expresamente la aplicabilidad del principio de libre determinación a la
"Cuestión de las Islas Malvinas" rechazando dos propuestas británicas
que buscaban incorporar dicho principio en el proyecto de resolución específico
sobre dicha cuestión.
Malvinas es un caso de territorio colonizado, no de pueblo
colonizado; la población isleña es desde
1833 una población implantada; o sea,
una población británica. Aplicar el principio de autodeterminación a la Cuestión Malvinas implicaría burlar el proceso de
descolonización y consagrar la vulneración de la integridad territorial
argentina. Ello, por cuanto, supondría permitir que la población de una de las
Partes en el diferendo (el Reino Unido) se erija en Juez de la disputa.
Apelar a la autodeterminación es una excusa para no
negociar. El Reino Unido pretende eludir la obligación de resolver
pacíficamente las disputas internacionales que pesa sobre todos los miembros de
la ONU.
Ginés González Garcia
Embajador de la República Argentina
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domingo, 27 de enero de 2013
Ginés González acompañó a la mandataria Cristina Kirchner en su paso por Chile
El embajador argentino en Chile, Ginés González García,
acompañó a la mandataria Cristina Kirchner en su paso por el país vecino en
donde mantuvo varias reuniones bilaterales en el marco de la CELAC - UE.
![]() |
| Foto Presidencia de la Nación Argentina |
La presidenta Cristina Fernández mantuvo un contacto con la
prensa en el marco de la segunda jornada de la cumbre CELAC-UE que se
desarrolla en Santiago de Chile. Allí calificó de positivos los encuentros
bilaterales que mantuvo con líderes de países de ambos bloques continentales.
Al respecto, destacó el profundo simbolismo que implica el
hecho de que la presidencia pro témpore de CELAC pase de Chile a Cuba.
"Que la República de Cuba asuma la presidencia pro témpore de la CELAC
marca un cabio de época", afirmó. Y agregó que afortunadamente en nuestra
región, con distintas ideas y visiones los hombres y mujeres que tienen
responsabilidades de conducir distintos países y se ponen de acuerdo.
También reiteró que el bloque continental UNASUR trabaja para que, una vez que la República de Paraguay tenga nuevas autoridades tras sus elecciones presidenciales, se conforme una comisión ad hoc para elevar una nueva propuesta de acuerdo económico con la Unión Europea contemple las asimetrías comerciales entre ambos continentes. "Esa relación donde ganaba un solo sector no se puede hacer más", afirmó.
Por otra parte, agradeció el apoyo de la República de Chile
a los reclamos argentinos sobre la cuestión Malvinas, y dijo que se analiza
profundizar los vínculos entre el país vecino y la Argentina para defender los
derechos conjuntos sobre el territorio antártico. "Tenemos derechos
históricos, geográficos y presenciales que ameritan una estrategia conjunta
entre ambos países", expresó.
También ponderó positivamente el encuentro bilateral
mantenido con la canciller a de Alemania, Ángela Merkel. Al respecto, dijo que
en la reunión se analizó la posibilidad de "reflotar" la Comisión
Mixta Argentina y Alemana y se abordó la necesidad de elevar una propuesta
conjunta ante el G20 para regular la movilidad de capitales a nivel global.
Finalmente, señaló que en su encuentro bilateral con su par
de México, Enrique Peña Nieto, tuvo el carácter de "relanzamiento" de
relaciones, dado que se acordó tener una más amplia colaboración reafirmando
lazos de amistad entre México y la Argentina.
| En plena conferencia con medios argentinos e internacionales. |
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martes, 22 de enero de 2013
Presentación de Ginés González García en 2do Congreso de Salud Global
"Varios de los que estamos aquí primero fuimos médicos. Y
luego, la búsqueda de hacer políticas
más abarcativas nos llevó a una mayor
escala de acción, como decía un patólogo y gran político alemán Rudolf Virchow. El decía que hacer medicina social era hacer
política en gran escala. Y creo que estamos tratando de hacer eso. Ampliar el abordaje de la salud
como un bien público mundial, como un derecho universal y como una cuestión de
interés social colectiva.
Termino con lo que quería decir, cuando me mencionaban
el “nosotros”: “es que nosotros somos independientes”, “nosotros somos de la
central obrera”, nosotros somos los
médicos o las enfermeras, etc, etc. En ese “nosotros”, donde buscamos solución
a los problemas que teníamos.
Yo me voy a definir como optimista, porque creo que
quien tiene la idea de ser un servidor público -fuera o dentro del Estado- tiene la obligación moral de ser un optimista
con respecto al futuro y en ese sentido yo creo que lo que ha pasado en estos
últimos años en nuestra América Latina ha sido bien importante.
¿Quien hubiera dicho que tendríamos los avances que
tenemos hoy en América Latina? Que un continente tan criticado y olvidado,
empiece a ser mirado de otra manera.
Un avance silencioso, sin difusión mediática, uno
de los lugares del planeta que hoy generan optimismo y no muchos lugares generan optimismo. Un
continente que se destacó por sus luchas intestinas y por su no conformación en
bloque - más allá de lo nacional - desde
el punto de vista diplomático e internacional. Cuando el mundo se había ido conformando en bloques, el único
lugar que no funcionaba en bloque era
nuestra América Latina. Una América Latina que tiene 600 millones de habitantes
, que tiene las mayores reservas de agua del mundo, que tiene las mayores
reservas de materias primas del mundo. En donde la incorporación de mano
de obra a la del trabajo es inmensa.
Se habla mucho de China que incorporó más de 300 millones de personas al
mercado, pero en el último decenio América Latina incorporó 150 millones de
personas al mercado, con algunos ejemplos muy fuertes de algunos países, como
Brasil o México, en donde todos los países hemos tenido un progreso, en donde
las circunstancias económicas son excelentes - como el caso de Chile - o en el caso de otros países que han podido
escapar de esta cuestión cíclica, como mi país, para seguir creciendo, en un
crecimiento sostenido importante, con buenos resultados para la salud. Porque
también es cierto que hemos mejorado en la salud.
Hay muchas cosas
que no puedo probar, pero algo que sí puedo probar es que 8 de cada 10 personas
tiene teléfono celular en América Latina, en el grado de comunicación hemos
mejorado. O que 4 de cada 10 personas tiene educación
universitaria.
Algo que no puedo probar pero que me pareció muy
chistoso es que hay más celulares que cepillos de dientes, espero que ningún
odontólogo se enoje.
Creo que hemos tenido un avance muy importante en muchos
aspectos. Chile es uno de los países que va a incorporarse a la OCDE como un país desarrollado, o sea, con
20 mil dólares de ingreso per capita. Sé que el ingreso per cápita no es
el único factor para determinar un país desarrollado, pero es importante llegar
a esta meta.
Después de todos estos
logros, nadie pensó que nos íbamos a encontrar con un problema más
complejo que los compromisos sociales y
políticos con los que habíamos estado
luchando durante nuestros años estudiantiles. Nosotros luchábamos mucho contra
las injusticias, por el ingreso mejorado. Y mucho más para terminar con la
explotación. Gran parte de la población de América Latina ha sido explotada
históricamente. Hay clases dominantes que han manejado, por medio del estado, a
las clases explotadas en América Latina y esto hizo que hoy la región, no digo
que es la más pobre del mundo porque realmente se han visto avances en los
últimos años, pero sí es junto al África Subsahariana la región más injusta
del mundo.
Entonces a mi no me hubiera parecido que en este
momento, después de tanta lucha progresista, nos fuéramos a encontrar con una
distribución del ingreso que es realmente muy mala. Hemos crecido mucho, pero
hemos distribuido muy mal. Nunca hemos tenido mejor estado económico que ahora,
nunca hemos tenido mejor salud colectiva que ahora. Pero nunca tuvimos tantas
diferencias en la distribución del ingreso, nunca hemos tenido tantas
diferencias en salud de las personas como las que tenemos ahora y no solo en
los países, sino entre los países, y
esto genera cuestiones bien complicadas,
en donde el índice de Gini
nuestro es uno de los peores del mundo. Es un continente que tiene un Gini de
0.52, separando a los extremos, Uruguay 0.45 o Bolivia o Haití que tienen
0.60. Pero, además, esto comparado con
Europa que tiene 0.34, marca algunas de las diferencias con sociedades que han
tomado la distribución de lo social - salud y educación - como tema central.
Lo que me sorprende es que hoy, más allá de la lucha
contra la explotación, muchos de nosotros nos encontramos luchando contra algo peor que la explotación
que es la exclusión. En nuestros países,
más allá de la modernidad y el progreso, nos encontramos con crecientes
poblaciones que son excluidas.
Y este es el gran desafío que tienen nuestras
sociedades, cómo hacer para acortar la brecha entre pobres y ricos, cómo hacer
para que los excluidos vuelvan a estar incluidos en la sociedad. Y en esto, creo yo, la salud tiene un rol fundamental.
Y es fundamental por varios motivos. No es fácil hacer
distribución del ingreso, no es que los gobiernos sean villanos y por eso no
distribuyan bien, porque la distribución les conviene a todos. Porque más allá
de todo, una mejor distribución no sólo trae mejoras y bienestar a la
población, sino que también les trae más votos a los gobiernos, porque los
gobiernos en las democracias buscan
votos, y en esto también debemos decir que nunca en América Latina hemos tenido
tantas democracias tan estables como las
que hemos tenido en los últimos años.
En materia de
salud, distribuir no es fácil. Hay que
hacerlo y crecer está bien, pero una de las razones fundamentales que tienen
los estados es lograr, a partir de los impuestos, distribuir mejor los
recursos. Naturalmente si hay más actividad económica hay más impuestos, no
estoy diciendo nada con esto contra el crecimiento económico, el
crecimiento económico es una necesidad pero no es suficiente. ¿Entonces porque
tenemos que distribuir más en la salud? Primero porque es el más efectivo de
los distribuidores sociales. Cuando uno hace una inversión en salud, rápidamente
tiene un efecto redistributivo: No estoy haciendo competencia con
educación, pero la tiene. Nadie va a dudar lo que significa la educación y es
maravilloso, pero es un capital de las personas, que cuesta años acumular y más
años en rendir resultados.
La salud, en cambio, es un capital inmediato e inclusivo
que le hace bien a todos, pero especialmente a los pobres. Porque los pobres no tienen necesidad de tener un
cuerpo pobre simplemente por ser pobres y no sólo porque las sociedades deben
cuidar a los pobres por una cuestión de ética y de derechos humanos. El
pobre, el único activo que tiene para
cuidar (y voy a usar términos económicos) es su cuerpo. Los pobres lo único que pueden aportar es su
capacidad física de trabajo, si pierden la salud no tienen la capacidad de
ejercer esos trabajos y se ven excluidos. Y si es así entran en el círculo de
la pobreza, el cual es un ciclo de enfermedad que genera pobreza y de
pobreza que genera enfermedad. Esto es
lo que pasa en muchos hogares en donde el impacto de la enfermedad es parte del
impacto de la pobreza.
Por eso la salud es un componente esencial
redistributivo. Es fundamental en lo distributivo y esencial para incluir a los
pobres. Y algo fundamental para las sociedades. Las sociedades pueden soportar que uno tenga un auto mejor ó una ropa mejor
y el otro peor por las diferencias de ingreso, pero que una persona por ser
pobre tenga cuerpo de pobre, ya no es lo
mismo. Y esto es una de las razones fundamentales por las cuales se ve a la
salud como motor de desarrollo y de cohesión social de las sociedades.
Antes había hablado bastante de lo que significaba la
pobreza. La salud es causa del desarrollo económico pero también es
consecuencia de un desarrollo económico, es actividad económica que tiene mucho
que ver con ese desarrollo económico, y es consecuencia del desarrollo
económico.
Es necesario pensar en cómo hacemos estrategias globales para un mundo al que no le ha ido bien.
Porque esto que contaba sobre América Latina le ha pasado a varios lugares del
mundo. Para un mundo que acumula riqueza en cada vez menos personas.
Yo no creo que nosotros cambiemos la globalización y
tampoco estamos para discutir eso. La globalización está y lo peor es que nos
pase el síndrome de Cristóbal Colón. Tal vez fue el mayor globalizador del
mundo, hizo conocer un continente y muchos de sus alimentos que son globales en
todo el mundo, varias culturas, fue un gran globalizador, pero se murió sin
saber lo que había hecho. Y a veces pasa eso con la globalización, muchos de
los que estamos adentro no entendemos lo que está pasando y no debemos seguir
sin entender el presente
Y en ese sentido entonces, cualquier política que tenga
que ver con esfuerzos operativos transnacionales, sea por diplomacia,
estrategias o convenios académicos tiene mucho que ver con el enfoque que
estamos viendo acá. En el mundo las enfermedades se ha globalizado.
Ahora no hay enfermedades de ricos y enfermedades de
pobres, pero hay cargas de enfermedad distintas entre ambos. Hoy, las
enfermedades cardiovasculares, que eran de ricos, se han transferido al mundo
de los pobres también. Las enfermedades sociales, el tabaquismo, que antes era
sólo de las clases altas, ahora es parte de todas las clases sociales. Estoy
hablando de factores determinantes y factores de riesgo.
Entonces, cuando uno tiene semejante globalización de
las causas hay que hacer estrategias de enfoque, no sólo complementaria y
operativa, sino interdisciplinaria, multisectorial, aprovechando el
conocimiento propio y ajeno.
Con esto quiero decir que no hay nadie que pueda tener
la solución absoluta, pero todos tienen un enfoque y una teoría. Es mucho mejor
tratar los problemas de forma conjunta. Entonces, es bueno unir las teorías,
pero especialmente, unir las estrategias.
No hay muchos lugares en donde se unan para tejer estrategias frente a
un problema.
Es cierto que uno
piensa “algo bueno hemos hecho. Hemos logrado el acuerdo marco del tabaco, algo
que hemos logrado en países como el nuestro donde somos grandes productores de
tabaco, por lo que no nos ha tocado fácil”.
Cuando pusimos en marcha el protocolo de cambio
climático en Kioto en 2005 – reunión que tuve el honor de presidir- logramos
(un gran acuerdo global para uno de los grandes desafíos de la Humanidad con
exigentes políticas globales), reconozco que pensé que íbamos a tener más
avances en medio ambiente y cambio climático y su tratamiento global, pero esto
también es parte de la dinámica de lo que se vive en este tiempo.
Pero también hay problemas que son transnacionales,
porque la propagación de los virus es mucho más rápida. Lo hemos visto con la
influenza, o los miedos que hay en la seguridad mundial, en la lucha contra el
terrorismo. Y afrontar estas
cuestiones implica generar e implementar estrategias
transnacionales. Es un buen enfoque para la salud global. La CIA, desde el comienzo dijo que el SIDA era una amenaza para la
seguridad de EEUU, y digamos en esto hay que ser muy claro, porque se mezcla
mucho y así es hoy la política, la vida y la salud.
Es cierto que los
virus son transnacionales, pero la
cultura también se transnacionaliza, la obesidad es una enfermedad cultural. Si
uno ve los problemas que tiene China con el tabaquismo, es la misma película
que se vio en otro lugar del mundo hace 10 años o 20 años. En realidad, esto
hace que sea necesario un enfoque cooperativo transnacional con todas las
formas que hay.
Pero, ¿cuáles son los inconvenientes?. Lo digo desde mis
funciones anteriores, de verdad me siento muy orgulloso -viniendo de la
medicina- de estar donde estoy, representando a mi país en la
diplomacia, que siempre dije que
trataría de hacerla más saludable.
Por ejemplo en Chile, con la presidenta Bachelet venimos
de un origen médico común. Yo siempre le decía por qué no le daba más lugar a
la salud y ella me decía que era la presidenta de todos. Pero yo quiero decir
que la agenda internacional ya tiene incorporada la salud más intensamente desde hace mucho
años.
En la UNASUR, la primera mesa que se constituyó fue la de
salud. En la relación bilateral o multilateral toda la estrategia de
medicamentos que tuvimos con los cambios en la legislación argentina con Chile
también la hemos compartido.
Hoy tenemos trasplantes en donde el hígado de un chico
argentino llega a un niño chileno o viceversa, eso es de mucha importancia.
Salvar una vida tiene un impacto brutal y esto tiene mucho que ver con el
momento político que están viviendo los
países sino con la solidaridad recíproca que es la base de la constitución de
las políticas de salud global.
En este sentido, ¿cuáles son las diferencias?. Entre los
países siempre hay una parte de la política, que resiste la globalización que no tiene nada
que ver con nosotros. Somos jóvenes como
países, no queremos perder la soberanía,
no se entiende lo que es las transnacionalización, y algunas
razones hay.
Esto de la salud global hay que discutirlo y separarlo
bien de lo que llaman ayuda internacional, porque en la historia la ayuda siempre fueron dólares “marcados”,
siempre fueron para un lugar y para una cosa. Eso, en rigor de verdad, generaba
frustraciones, siempre empujaba a una política, o especialmente para un lugar,
y eso marcaba expresiones o deseos casi religiosos. Por ejemplo, en el caso de
Bush, que hablaba de terminar con el SIDA mediante la abstinencia, la fidelidad
y la fe. Eso será bueno para algunos, pero hay que prestar atención, porque para eso había ayuda internacional y
por ende determinaban en países pequeños las políticas nacionales.
De la misma manera que los Estados Unidos en la actual
política de Obama -al igual que en la de Clinton- intentaron buscar saber por
qué había tanta diferencia en la salud de las poblaciones. O en todo caso tomar
una epidemia moderna, como el caso del sobrepeso o la obesidad y ver que los problemas son mucho más comunes
de los que pensamos.
Uno de los problemas comunes que tenemos son los
recursos humanos. Porque de la misma manera que en el sistema educativo -y lo digo en una casa de estudios como esta
y lo dije hace unos días en mi universidad-
no estamos teniendo la adecuación de la educación en un
sector como la salud, en donde dos tercios de los que trabajamos en ella venimos
de la universidad.
No tenemos esa relación fuerte con la universidad, o no
tenemos esa relación fuerte como para decirle a la universidad qué tipo de
recurso necesitamos, o saber cuál nos falta por las dificultades que hay, no
sólo en el funcionamiento de los sistemas o con la gente. Hoy los sistemas de
salud, pese a nuestro esfuerzo, o recursos, generan mucha insatisfacción en los
que trabajan en él y en quien recibe sus servicios. Trabajadores de la salud y
ciudadanos están descontentos.
Y esto no es cuestión de tomarlo simplemente porque en
general es muy difícil legitimar en mediano plazo a instituciones que piden más
recursos o dinero, especialmente cuando hay dificultades en el consenso en la
población. Y este es un tema que lo tenemos que trabajar globalmente. Y si uno
mira en cualquier sistema de salud, si uno baja de un avión y pide saber cuáles
son los problemas que tiene, seguro los
primeros tres van a ser: tenemos alto gasto y no sabemos cómo pararlo o como
pagarlo; en algunos casos, tenemos una insatisfacción creciente en los
ciudadanos y se nos estancaron los resultados sanitarios, y esto es lo peor
porque más dinero metemos y menos resultados conseguimos.
Y los resultados no son todos iguales en los países. Algunos por crecimiento de su población
ingresan en unos perfiles epidemiológicos en donde el reloj
biológico actúa y estanca los resultados. Pero también es cierto que la inversión en
salud no sólo genera un estado más justo, sino también genera un impacto
inmediato. Se ve bien en los países que han generado un trabajo de lucha contra
la pobreza y de promoción de la equidad - y equidad no es igualdad, es darle
más a quien lo necesita -. Y los pobres necesitan una carga mayor. Los estudios
que se han hecho siempre demuestran cuan importante y rendidor es dirigir los
esfuerzos a los que peor están. Por
justicia y por resultados sanitarios.
En uno de los estudios que se han hecho en el mundo,
aunque las cifras no sean exactas, el último que me acuerdo, el 93% de la carga
de enfermedades tiene asignado el 11% de los recursos, y esto con variaciones
sucede un poco en cada país. Esto tiene mucho que ver con la
investigación.
Mucho de lo que significa el motor de la investigación
está muy dominado por el mercado. Yo no tengo nada contra el mercado, lo que
pasa es que cuando uno le pide al mercado equidad y justicia social, creo que
le se está equivocando. El mercado es un sistema de precios, entonces cuando
uno habla de valores en un sistema de salud, dejar que el conocimiento, la
investigación o la explotación de la investigación a través de las patentes sea
una cuestión de mercado significa lo que significa: hoy toda la investigación
está dirigida a la investigación de las enfermedades de los ricos. Y muchas de
las investigaciones de enfermedades importantísimas no tiene clientela, o sea no tiene clientela
que puede pagar. Enfermedades como el paludismo o como el Chagas. Hace
mucho tiempo se ha descubierto el medicamento que le da un tratamiento distinto
a la enfermedad del Chagas, pero es carísimo. Entonces, países como Brasil o
Argentina tuvieron que llevar a cabo la producción por su lado. Porque no hay
ningún tipo de laboratorio que se interese en esta producción. Y el Chagas no es una enfermedad exclusiva de
Argentina o de Brasil, un poco afecta a Chile, hay también Chagas en Estados
Unidos - más de 300 mil chagásicos - o en España, donde hay más de 80 mil chagásicos. Pero no
los comercializa el mercado porque los que tienen las enfermedades no tienen
dinero.
Enfermedades que uno pensaba que estaban terminadas,
como la tuberculosis, el año pasado mató más de un 1.700.000 personas, cuando
uno piensa que es una enfermedad del pasado.
También el VIH, pero en el caso de la tuberculosis es
terrible el impacto. Y lo mismo pasa con el paludismo, por el cual también
murieron muchas personas el año pasado.
Y esto tiene que ver con la salud global.
También tiene que ver con muchas cosas, pero está muy
ligado a la salud global el hecho de que muchas enfermedades que tenían gran
impacto pero poca trascendencia porque no tocaban a los países centrales, o las
clases más ricas, hoy sí las afecten.
Entonces, ¿cuáles son los temas que me parecen desafíos?
Los países tienen dificultades en esto de pensar en la
soberanía, la identidad, el dinero marcado, piensen que los principales
donantes son privados y que naturalmente deciden a dónde va la donación.
Supongo, tal vez no es cierto, que al Secretario de
Estado de Estados Unidos no sé si le gustará que el señor Bill Gates tenga
mayor asignación de recursos que la propia política de Estados Unidos para las
prioridades sanitarias globales.
Lo que digo es, Gates o Slim son grandes donantes y
están ligados a instituciones que, no digo por mala voluntad, tienen ciertas
direcciones. ¿Hasta dónde se tienen en cuenta las prioridades nacionales o a
dónde van los recursos?. Empieza a haber una discusión de hacia dónde va el
dinero. Entonces, no sé hasta dónde las prioridades nacionales son tenidas en
cuenta. Comienza una discusión acerca de dónde viene el dinero y a dónde va. Se
trata también de cuestiones fiscales. Y muchos de los donantes lo hacen con
beneficios fiscales.
Este mundo ha trabajado mucho. La cooperación le ha dado
muchos resultados. En América se ha aprendido mucho y en ese sentido, siempre que se comparte
conocimiento, que se trabaja por el bien común, tomando la salud como un bien
de la humanidad, como en cualquier
diálogo hay que acostumbrarse a que el otro no piense igual, que hay mucho más
pluralismo, que hay que escuchar a la persona.
Los únicos
enemigos que tiene hoy la democracia no son los que tienen una ideología
distinta, son los que no se consideran representados, los que no se consideran
atendidos, los que se consideran excluidos. Eso nos exige otro tipo de
responsabilidades que no siempre podemos atender.
Hay ciertos lugares -hoy más optimistas tras la crisis,
o menos pesimistas - como nuestra
América, que como comenté al principio, está mucho mejor parada.
Algunas veces, en las que he estado trabajando en
políticas de concertación y más aún, en momentos donde un país está a punto de
desintegrarse. - y esto lo he vivido en mi país cuando me tocó ser
ministro por varios años - lo que traté
de hacer fue juntar debilidades y también fortalezas. Pero especialmente
debilidades.
Y en ese sentido, de escucharnos a todos, a mi me atormentaban
las consecuencias para la salud colectiva de la crisis.
Me contaban lo de Rusia y me decían que habían perdido 7
años de esperanza de vida tras la crisis, espero que no pase lo mismo con
España, Italia, Grecia o Portugal ahora con las consecuencias de hoy. Son cosas
que no se sabe cómo terminan.
Y aunque es cierto que el ingreso económico no marca el
bienestar de la población, también es cierto que una baja de gran magnitud en
los ingresos genera un impacto fuerte en la calidad de vida, seguramente va a
haber algún tipo de impacto en los servicios.
Habrán visto que
todos los años se publica cuál es el mejor lugar para nacer, según la
perspectiva para dentro de 25 años. Este año salió Suiza. Parece que el mejor
lugar para nacer es Suiza (hablen con sus padres para decirle que les
convendría nacer en Suiza...) Hasta que llegaron los italianos, que venían posicionados como en el puesto 15 de dónde
sería mejor nacer. Entonces, me gustó mucho la respuesta del italiano que dijo
que durante la época de los Borgia, momento de mayor violencia, intriga e
inestabilidades, nacieron grandes talentos como Leonardo, Da Vinci, Miguel
Ángel y
el Renacimiento. Y que los
suizos, con tantos años de democracia y estabilidad, sólo produjeron el reloj
cucú…!.
Con esto quiero decir que no todos son indicadores y
números, sino también estas cuestiones
tienen que ver con la voluntad política.
Y la salud es un elemento esencial. La globalización
tiene ventajas y desventajas pero no es una elección, es una realidad. Por eso
exige colaboración horizontal y políticas y conocimiento compartido entre los
países.
Y es cierto que yo estaba con gran ventaja, porque
estábamos en un momento de crisis, pero también estaba en desventaja porque el
estado era una caricatura de lo que había sido antes, porque estaba casi
disuelto.
Yo les decía que aprendieran de los patos salvajes. No
debe haber ningún animal más libre que ellos. Cuando están sobre la tierra cada
cual hace lo que quiere y totalmente independiente Al igual que nuestras
instituciones, nuestras academias, nuestras universidades o nuestras ONG’s.
Pero cuando vuelan, van todos en formación y hacia el mismo rumbo. Y eso mismo
es lo que pienso, y me refiero a la salud global. Volemos todos juntos hacia
los mismos objetivos.
Más allá de las diferencias, hay que tirar todos para el
mismo lado y trabajar en relación.
Dejo
Inaugurado el Segundo Congreso de Salud Global".
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