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lunes, 23 de septiembre de 2013

miércoles, 28 de agosto de 2013

Entrevista a Ginés González García: "La integración es una realidad, pero siempre quedan cosas por hacer"

Compartimos con ustedes una entrevista realizada al Embajador Ginés González García durante el comité de Integración Atacalar para El Liberal de Santiago del Estero. 

"Durante su presencia en el plenario de Autoridades del XVI Comité de Integración Atacalar el embajador argentino en Chile y ex ministro de Salud de la Nación sostuvo que la integración entre ambas naciones es una realidad. Destacó que se han logrado importantes avances en ese sentido, aunque “aún quedan cosas por hacer”.

En diálogo exclusivo con EL LIBERAL: “La integración es una realidad, pero siempre quedan cosas por hacer, los pasos que vamos dando son importantes, pero queda un largo camino y la verdad que hoy estamos extraordinariamente mejor que años atrás y con esto de hacerlo regional que no sea un tema de los gobiernos centrales sino que sea la voz y la presencia de los gobiernos regionales, de los gobiernos provinciales, de un lado y de otro de la cordillera. Eso da mucha energía y también mucha información, porque los problemas no son iguales y las soluciones tampoco a lo más de los 5.000 kilómetros que tenemos en común”.

“Entonces -ahondó- dos países que tienen una frontera tan extensa naturalmente tienen que escuchar la voz de las provincias y la región y seguimos avanzando en este proceso”.
González García señaló que la integración “es una palabra grande, pero hay que darle y construir sector por sector, respetando las leyes de cada país, las formas en que no sean esas normas y las leyes un obstáculo para el ciudadano del otro país”. Resaltó que “todas las semanas estamos dando un paso muy importante para consolidar la integración con nuestro hermano país Chile”.
Comunicación fluida.

Destacó que “los dos países están realizando fuertes inversiones en la construcción de los caminos para lograr una fluida comunicación en menos tiempo, pero se producen muchas demoras en las fronteras. Eso es algo que tenemos que mejorar. Todos los días estamos construyendo un nuevo paso para lograr la verdadera integración. Cada reunión nos sirve como un insumo para que nos llevemos cuáles son las cosas que tenemos que seguir mejorando para el mejor desarrollo de nuestros objetivos”."

viernes, 9 de agosto de 2013

Curicó homenajeó a la Argentina por su ayuda durante el terremoto

Santiago, 06 de agosto de 2013- El Embajador argentino en Chile, Ginés González García, fue homenajeado como representante del Gobierno argentino por la ciudad de Curicó, Región del Maule, por la ayuda prestada durante el terremoto.  
El alcalde de la ciudad chilena de Curicó, Javier Muñoz, destacó durante el acto que "la ciudad de Curicó está en deuda con el pueblo hermano argentino por esa solidaridad y ese gesto de humanidad que significó tenerlos en nuestra ciudad por seis meses, con todo lo que fue en materia en atenciones médicas, equipamientos, operaciones, entre otras".
La ceremonia contó con la participación del secretario general de las Fuerzas Armadas de Chile (Fach), Víctor Gallegos, y la gobernadora provincial, Isabel Margarita Garcés; y por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, el Agregado de Defensa y Naval de la Embajada Argentina en Chile, Capitán de Navío Máximo Pérez León Barreto y Agregado Aeronáutico a la Embajada de Argentina en Chile, Comodoro Pablo Andrés Farias.  
En esta línea el alcalde curicano inauguró una placa  recordatoria para "honrar lo que significó el gran aporte, entrega, hermandad y solidaridad que tuvieron los argentinos con el pueblo chileno y especialmente con los curicanos", ya que "como ciudad nunca les reconocimos lo que hicieron por nosotros".
El Embajador argentino con el alcalde de Curicó, Javier Muñoz 
El Embajador Ginés González García agradeció las muestras de afecto y destacó que "en ese entonces estábamos cerca y seguimos estando cerca hoy. La misión argentina está absolutamente conmovida por el afecto y cariño curicano y eso es mucho más importante que otras cosas".
Ginés González García con Anaís Escobar, ahijada de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner 
El ex ministro de Salud agregó que "nosotros hemos estado juntos en las buenas y en las malas y lo que queremos es no sólo honrar nuestra historia como hacemos hoy, sino que ella sirva para construir un futuro mejor para ambos países".
La ayuda
Tras sufrir el gran terremoto el 27 de febrero en 2010, el Gobierno argentino instaló en la ciudad un hospital de emergencia, que atendió a miles de personas desde el 18 de marzo hasta el 2 de septiembre de ese año.
Su infraestructura consistía en 12 cubículos, 16 camas, dos pabellones quirúrgicos, un laboratorio para la toma de muestras, equipamiento de rayos X, además de una sala de esterilización, un policlínico, una sala de observación y una unidad básica de neonatología.
Orquesta Sinfónica de la Corporación Cultural 
Otro importante gesto por parte del Gobierno argentino, fue cuando la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tomó a Anaís Escobar como ahijada, convirtiéndose en el primer bebé nacido en el Hospital Modular Argentino.
   














miércoles, 20 de marzo de 2013

La votación confirmó la posición argentina

Compartimos con ustedes una editorial del Embajador Ginés González García publicada en El Mercurio sobre el referéndum en Malvinas. 


Se corrobora la legitimidad de la posición argentina por el voto de los habitantes de las Islas Malvinas en su reciente "referéndum": los votantes reafirmaron su britaneidad, tanto con los sufragios como con el modo ostensible en que proclamaron ante el mundo su condición de súbditos del Reino Unido. Así, la comunidad internacional comprobó lo que Argentina siempre ha sostenido: los pobladores de Malvinas son nacionales de una de las partes en la controversia de soberanía; por ello, no pueden decidir a quién pertenece el territorio en disputa.

Asistimos pocos días atrás al más reciente ejercicio sofista del Reino Unido, orquestado a través de las ilegítimas autoridades de las Islas Malvinas: la realización de un "referéndum" destinado a que ciudadanos británicos se erijan en jueces de un diferendo de soberanía en la cual su país (el Reino Unido) es parte.

Ejercicio, por cierto, con el cual el Reino Unido procura ocultar su contumaz incumplimiento de decenas de resoluciones de la ONU que lo instan a negociar con la Argentina para encontrar una solución definitiva a la denominada "Cuestión Malvinas". Actitud que contrasta con la posición de mi país, la Argentina, cuya continua disposición a dialogar, de modo consistente con el mandato de la ONU, es reconocida por la comunidad mundial.

En la edición de "El Mercurio", del domingo 10 del corriente, un alto funcionario del Foreign Office, Hugo Swire, afirmaba que el gobierno británico esperaba que el resultado del referéndum permitiera a los habitantes de las islas reiterar ante la comunidad internacional su voluntad de autodeterminación. Olvidaba el señor Swire que no cabe a la población británica de las Islas Malvinas derecho a la libre determinación: se trata de ciudadanos británicos (nacionales de una de las partes en la disputa: el Reino Unido) que residen en territorio no británico (habitan territorio argentino, usurpado por la fuerza hace ya más de 180 años).

Como tuve oportunidad de comentar tiempo atrás en este mismo medio, la población isleña tiene derechos: derecho a preservar su identidad y derecho a que se respeten su modo de vida y sus intereses. La Argentina reconoce tales derechos, tanto así que se ha comprometido a ello, otorgando a tal compromiso rango constitucional. Pero la población británica de las Islas Malvinas carece de derecho a la autodeterminación; no puede decidir el destino del territorio (argentino) que habita. La Argentina y el Reino Unido son las únicas partes llamadas a resolver, por medio de negociaciones bilaterales, la "Cuestión Malvinas".

La libre determinación de los pueblos es un principio fundamental del derecho internacional contemporáneo, pero no puede (ni debe) ser desvirtuado para vulnerar la integridad territorial de un Estado. El derecho a la autodeterminación aplica a pueblos preexistentes, víctimas de la instauración de una dominación colonial; o sea, no aplica a poblaciones trasplantadas por la metrópoli (caso de la población británica de las Islas Malvinas).

El Reino Unido invoca el principio de libre determinación de los pueblos, de modo artero y a sabiendas de su inaplicabilidad en este caso, con el único fin de cambiar el eje del debate en la "Cuestión Malvinas" (un ejercicio semejante -también sin el aval de las Naciones Unidas- impulsó en Gibraltar en 1967). Sin darse cuenta (o pretendiendo no darse cuenta) de que la comunidad internacional no se dejará engañar con ardides tan flagrantes, Londres pretende así ocultar sus sistemáticos incumplimientos tanto de las resoluciones que instan a ambas partes a negociar como de aquellas que imponen la obligación de abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación.

Incumplimientos que, escudándose en un supuesto respeto a "deseos" de un conjunto de habitantes británicos, persiguen objetivos muy concretos tales como depredar recursos naturales que no le pertenecen y militarizar el Atlántico Sur. Objetivos inocultables si tomamos en consideración la inconsistencia del comportamiento del Reino Unido vis-à-vis el principio de autodeterminación que alega aplicable a la "Cuestión Malvinas". Recordemos en tal sentido que su falaz invocación de este principio en esta cuestión contrasta con su posición en otros casos de descolonización, tal como el de Hong Kong, en el cual no recabó la opinión de los habitantes cuando restituyó dicho territorio a su legítimo titular: la República Popular China.

A modo de conclusión:

Finalizado el referéndum y conocidos sus previsibles resultados, la disputa de soberanía continúa irresuelta y su esencia no se ha modificado. ¿Habrá sido tal vez este ejercicio una reacción frente al creciente clamor universal en pos de la negociación?; ¿quizá un recurso in extremis ante la conciencia generalizada sobre los legítimos derechos argentinos?

Pasada la hora de la retórica inconducente y dilatoria y de los despliegues mediáticos orientados a camuflar la naturaleza de la "Cuestión Malvinas", ha llegado el momento del diálogo que la ONU reclama. La Argentina está dispuesta. ¿Cuándo lo estará el Reino Unido?



Ginés González García 


Embajador de la República Argentina

martes, 12 de marzo de 2013

"¿Qué es la vocación?"

Compartimos con ustedes una breve reflexión del embajador argentino en Chile, Ginés González García, sobre la vocación. La grabación fue hecha durante su período como Ministro de Salud de la Nación.
Esperamos sus comentarios y agradecemos al profesor Juan Lázara por compartir el material.




lunes, 11 de marzo de 2013

Argentina, a un amigo chileno

Ginés González García

Embajador argentino en Chile

El reciente fallecimiento del Embajador de Chile en nuestro país, Adolfo Zaldívar, nos enfrenta a una gran pérdida, tanto desde el punto de vista humano como institucional. Con estas breves líneas quisiera recordarlo, a pesar de la tristeza que provoca su partida, con la alegría que debe dejar la amistad, por todo lo compartido, por todo lo que hicimos juntos, por nuestros objetivos comunes.
Adolfo fue para mi un verdadero compañero de equipo, un hombre democrático, profundo, dinámico y comprometido con la integración entre nuestros países, reconocido a ambos lados de la cordillera por su trayectoria política, por su trabajo entusiasta y apasionado. Lo conocí en el año 2007, al poco tiempo de haber asumido funciones en nuestra representación diplomática en Santiago.

En ese entonces Zaldívar era Senador de la Democracia Cristiana y generó los primeros encuentros.
Nuestras oficinas se ubicaban muy cerca y se hizo habitual reunirnos en Santiago, café de por medio, para conversar sobre las relaciones bilaterales.
Me impresionaba la enorme información que tenía de los vínculos y las dinámicas entre nuestros países, de la historia conjunta.
Nuestros encuentros aumentaron cuando en el año 2010 el Presidente Sebastián Piñera nombró a Zaldívar embajador en Argentina. A pesar de que yo estaba en Santiago y él en Buenos Aires, nos encontrábamos más de veinte veces al año, tanto por trabajo como por amistad.
Compartíamos ideales e ideas.
Nuestra relación era tan fluida y coordinada que a veces nos decían que yo parecía el embajador de Chile en Chile y él, el embajador de Argentina en Argentina.
Trabajamos en conjunto muy comprometidamente y alcanzamos importantes logros en diversos ámbitos, acuerdos de siete pasos integrados, validación de títulos universitarios, institucionalizamos las reuniones binacionales de Intendentes y Gobernadores, sólo para nombrar algunas de las tareas que nos preocuparon y concretamos.
Adolfo Zaldívar era muy querido en nuestro país, aún antes de ser embajador, porque en los años ochenta trabajó enormemente en la construcción de la relación política con Argentina.
Y durante el período en que fue embajador en Buenos Aires, su gestión -que él no consideraba una obligación sino una misión- marcó una especial impronta, generando confianza con su carácter frontal y su larga trayectoria en busca de la integración.
Representaba los ideales de San Martín y O’Higgins, de Perón e Ibañez.
Cierro estas líneas con una frase que Adolfo siempre citaba en sus discursos y que era de Perón: “Argentina y Chile juntos no suman, sino que multiplican”.
Honrando la memoria de este gran hombre, que definió su designación como embajador en Argentina como “un sueño cumplido”, seguiremos profundizando el camino de la hermandad y de la integración.

(Carta del embajador Ginés González García en el Cronista Comercial de Argentina)

miércoles, 27 de febrero de 2013

González García: “Con la muerte de Zaldívar perdemos un soldado de la integración”


Santiago, 27 de febrero de 2013 – “El fallecimiento de Adolfo Zaldívar es una pérdida enorme para Chile y para nuestro país. Y, personalmente, significa la despedida de un amigo entrañable, un apasionado de la integración”, afirmó el embajador argentino en Chile, Ginés González García ante el anuncio de la muerte de su par en Argentina, Adolfo Zaldívar.
El embajador de Chile en Argentina, Adolfo Zaldívar, falleció a la edad de 69 años tras una larga lucha contra el cáncer al páncreas que padecía. El diplomático había estado internado en un centro asistencial de Santiago desde diciembre, hasta donde llegó desde Buenos Aires, ciudad en la que se desempeñaba como representante chileno desde  2010.
“Con la muerte de Zaldívar perdemos un soldado de la integración, un amigo de tareas”, señaló el ex ministro de Salud quien destacó las actividades bilaterales realizadas con el diplomático como la última cumbre de ministros de ambos países en Buenos Aires, así como también la organización de la visita de la presidenta Cristina Kirchner al país trasandino en marzo del año pasado.
Trayectoria política de Adolfo Zaldívar
Adolfo Zaldívar fue abogado de la Universidad Católica y se desempeñó como profesor de Derecho Político y Derecho Constitucional de la Universidad de Chile. También fue uno de los fundadores de la Comisión Chilena de Derechos Humanos durante la década de 1980.
Los medios de comunicación locales lo destacan como una figura emblemática de la política chilena, principalmente en su rol como militante y dirigente de la Democracia Cristiana (DC), partido que integró hasta que fue expulsado el año 2008.
Además, en 2005 fue pre candidato presidencial, cayendo ante la entonces ministra Soledad Alvear.  En 2010, el actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, lo convocó para ser embajador en Argentina, cargo que aceptó de forma inmediata.

martes, 26 de febrero de 2013

Ginés González García acompañó al gobernador de Mendoza en su visita a Chile


El embajador de la república Argentina, Ginés González García, recibió al gobernador de Mendoza  Francisco Pérez  para trabajar temas vinculados al transporte, producción y alimentos.

"Mantuve una importante reunión por el Tren Trasandino con Lucas Palacios, (subsecretario de Obras Públicas, Chile) y Ginés González García, embajador argentino. Fijamos un nuevo encuentro a mediados de marzo en Santiago, para resolver observaciones técnicas hechas al proyecto y pasar a etapa de licitación" confirmó ayer el gobernador por su cuenta de Twitter.

También afirmó por la misma red social, que se reunió con Raúl Benítez, director para América Latina y el Caribe de la FAO (organización de las Naciones Unidas para la Agricultura) para acordar que Mendoza sea "la primera provincia en firmar un acuerdo de Seguridad Alimentaria", mediante el cual se trabajará, entre otros aspectos, en la construcción de indicadores vinculados a "desnutrición, mala alimentación y obesidad".

Como presidente del Ebifetra (Ente Binacional para el Ferrocarril Trasandino) Pérez quiere seguir de cerca el proceso. Actualmente ambos países están priorizando la información y las observaciones hechas al proyecto de inversión, para que luego las empresas encargadas del proyecto respondan y así pasar a la etapa de licitación.

Respecto de la FAO, Mendoza es la primera provincia que acuerda trabajar con ese organismo en la profundización de las acciones para la seguridad alimentaria. Mediante asistencia técnica e intercambio de información, se coordinarán labores con distintos ministerios, con municipios y el Gobierno nacional.

"Mendoza será la primera provincia que junto a la FAO trabajará en un programa para eliminar los déficits nutricionales de los ciudadanos mendocinos" afirmó el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg, quien también participó del encuentro.

Fuente: Los Andes 

lunes, 25 de febrero de 2013

El Centro Cultural Mercedes Sosa en Chile, cada día más cerca de ser una realidad

En las últimas semanas, les fueron entregadas al Embajador argentino en Chile, Ginés González García, el proyecto completo y formal del Centro Cultural Mercedes Sosa que se instalará en la ciudad de Santiago junto a su par local, el Centro Cultural Violeta Parra.

Tal como lo pidió la mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner en su visita de marzo del año pasado al país vecino, la entrega del proyecto dio paso a la apertura del proceso licitatorio por la construcción del edificio.
De Izq. a Der.: el arquitecto Pablo López, Embajador Ginés G. García, el arquitecto Cristián Undurraga, la diplomática Sandra Pitta, y los representantes de Cancillería Argentina, Gustavo Juliá y Marina Dominguez. 

"Esto es un gran paso para un proyecto que tiene un gran significado para la vida cultural de ambas naciones", afirmó el embajador durante la entrega del proyecto.



jueves, 7 de febrero de 2013

Referéndum espurio

Compartimos con ustedes, la respuesta del embajador argentino en Chile Ginés González García a su par británico Jon Benjamin sobre el referéndum en las Islas Malvinas, publicado hoy en El Mercurio.

Sr. Director:

                               Con relación a la carta que, el 1 de febrero, publicara mi colega británico, el Embajador Benjamin, deseo referirme al carácter espurio del “referéndum” que el gobierno ilegítimo de las Islas Malvinas, en consonancia con el gobierno británico, pretenden llevar a cabo en marzo próximo.
                               Este referéndum (carente ab initio de todo efecto legal) no puede escudarse en la pretendida libre determinación de los isleños cuando ninguna resolución de Naciones Unidas les ha reconocido tal derecho, contrariamente a lo que ocurre en los casos en que el principio de autodeterminación resulta aplicable. La ONU ha entendido que una población implantada por la potencia colonial, como es la población de Islas Malvinas, no es un pueblo con derecho a la libre determinación ya que no se diferencia de la metrópoli. La disputa de soberanía conocida como “Cuestión Malvinas”  es un caso de territorio colonizado; no de  población colonizada. Así, el pretendido referéndum constituye una falacia pues implica un ejercicio de consulta a la población (británica) de una de las Partes en el diferendo de soberanía (el Reino Unido). Este vicio de origen no es salvado por la alusión del Embajador Benjamin a que algunas familias británicas residentes en las Islas Malvinas llevan hasta nueve generaciones viviendo en dicho territorio. Al respecto no debemos olvidar que la población británica de las Islas Malvinas se estableció en 1833 cuando la Armada  británica expulsó por un acto de fuerza a la población argentina (y sus autoridades), reemplazándola por sus propios nacionales.
                             En este contexto, no es casual que mi colega británico -en su sesgada nota destinada a defender lo indefendible- “olvide” mencionar el incumplimiento del Reino Unido (Miembro Permanente del Consejo de Seguridad) de una decena de Resoluciones de la Asamblea General de la ONU que instan a ambas Partes (Argentina y Reino Unido) a negociar; resoluciones de la AGNU a las que se suman las emitidas anualmente -desde 1989- por el Comité de Descolonización. Londres persiste también en rechazar los pronunciamientos -concordantes con lo actuado por la ONU- del Grupo de los 77 y China, de los organismos regionales y de las Cumbres Iberoamericanas, entre otros foros multilaterales.
                             El Embajador Benjamin no sólo no explica el por qué de la contumaz negativa británica a negociar. Tampoco alude a otros aspectos de la actividad del Reino Unido en el área que preocupan a la comunidad internacional: la exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables (que viola lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la AGNU) y la militarización del Atlántico Sur. Las Islas Malvinas se encuentran entre los territorios más militarizados del mundo, teniendo presente que más de un tercio de su escasa población corresponde a efectivos militares; la base militar del gobierno británico en las Islas constituye hoy la mayor base militar existente en el mundo al sur del Paralelo 50° Sur.
                              A modo de conclusión: la Argentina está dispuesta a dialogar con el Reino Unido, únicas dos Partes en la disputa reconocidas por Naciones Unidas, que ha rechazado la aplicabilidad del principio de autodeterminación. Un referéndum organizado por una población británica constituye sólo un ilegítimo intento de avalar un acto de usurpación y vulneración de la integridad territorial argentina. En este sentido, los países miembros de la UNASUR han suscripto una Declaración Especial en la que se hace alusión expresa al referéndum manifestando -de conformidad con las Resoluciones pertinentes de Naciones Unidas- que éste en nada altera la esencia de la Cuestión Malvinas y que su eventual resultado no pone fin a la disputa de soberanía. Lo contrario sería analogable (en términos privados) a una situación en la que -ante la ocupación armada de una casa particular y subsiguiente expulsión por la fuerza de sus propietarios- se consulte luego a los ocupantes a quién corresponde el dominio.




Ginés González García
Embajador  

lunes, 4 de febrero de 2013

Carta al Director del Mercurio por editorial sobre Malvinas por Ginés González García


Sr Director:
Su Editorial del pasado 28 de enero señala  “El probable desenlace de este acontecimiento (en referencia al próximo referéndum en Malvinas), amparado en el derecho de autodeterminación de los pueblos, hará más difícil, si no imposible por ahora, la negociación a favor de la reclamación soberana trasandina."
Al respecto, me permito aclarar que el citado referéndum de ningún modo está  amparado en el derecho de autodeterminación de los pueblos.
Las Naciones Unidas  ha señalado que se trata de una situación colonial  especial y particular  que involucra una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido, la cual debe ser resuelta mediante negociaciones entre las dos partes, teniendo en cuenta los intereses (no los deseos) de la población de las islas.
En este sentido la Asamblea General, en 1985, descartó expresamente la aplicabilidad del principio de libre determinación a la "Cuestión de las Islas Malvinas" rechazando dos propuestas británicas que buscaban incorporar dicho principio en el proyecto de resolución específico sobre dicha cuestión.
Malvinas es un caso de territorio colonizado, no de pueblo colonizado; la población isleña es  desde 1833  una población implantada; o sea, una población británica. Aplicar el principio de autodeterminación a la  Cuestión Malvinas  implicaría burlar el proceso de descolonización y consagrar la vulneración de la integridad territorial argentina. Ello, por cuanto, supondría permitir que la población de una de las Partes en el diferendo (el Reino Unido) se erija en Juez de la disputa.
Apelar a la autodeterminación es una excusa para no negociar. El Reino Unido pretende eludir la obligación de resolver pacíficamente las disputas internacionales que pesa sobre todos los miembros de la ONU.

Ginés González Garcia
Embajador de la República Argentina

domingo, 27 de enero de 2013

Ginés González acompañó a la mandataria Cristina Kirchner en su paso por Chile

El embajador argentino en Chile, Ginés González García, acompañó a la mandataria Cristina Kirchner en su paso por el país vecino en donde mantuvo varias reuniones bilaterales en el marco de la CELAC - UE. 

Foto Presidencia de la Nación Argentina 
"Este es un gran momento para la región y creemos que hay que seguir profundizando la integración para seguir avanzando en bloque", afirmó el embajador quien dijo ser "optimista" en este momento en cuanto a los resultados esperados. 

Foto Presidencia de la Nación Argentina  



Foto Presidencia de la Nación Argentina  

La presidenta Cristina Fernández mantuvo un contacto con la prensa en el marco de la segunda jornada de la cumbre CELAC-UE que se desarrolla en Santiago de Chile. Allí calificó de positivos los encuentros bilaterales que mantuvo con líderes de países de ambos bloques continentales.

Al respecto, destacó el profundo simbolismo que implica el hecho de que la presidencia pro témpore de CELAC pase de Chile a Cuba. "Que la República de Cuba asuma la presidencia pro témpore de la CELAC marca un cabio de época", afirmó. Y agregó que afortunadamente en nuestra región, con distintas ideas y visiones los hombres y mujeres que tienen responsabilidades de conducir distintos países y se ponen de acuerdo.


También reiteró que el bloque continental UNASUR trabaja para que, una vez que la República de Paraguay tenga nuevas autoridades tras sus elecciones presidenciales, se conforme una comisión ad hoc para elevar una nueva propuesta de acuerdo económico con la Unión Europea contemple las asimetrías comerciales entre ambos continentes. "Esa relación donde ganaba un solo sector no se puede hacer más", afirmó.

Por otra parte, agradeció el apoyo de la República de Chile a los reclamos argentinos sobre la cuestión Malvinas, y dijo que se analiza profundizar los vínculos entre el país vecino y la Argentina para defender los derechos conjuntos sobre el territorio antártico. "Tenemos derechos históricos, geográficos y presenciales que ameritan una estrategia conjunta entre ambos países", expresó.
La mandataria junto a Raúl Castro 

También ponderó positivamente el encuentro bilateral mantenido con la canciller a de Alemania, Ángela Merkel. Al respecto, dijo que en la reunión se analizó la posibilidad de "reflotar" la Comisión Mixta Argentina y Alemana y se abordó la necesidad de elevar una propuesta conjunta ante el G20 para regular la movilidad de capitales a nivel global.

Finalmente, señaló que en su encuentro bilateral con su par de México, Enrique Peña Nieto, tuvo el carácter de "relanzamiento" de relaciones, dado que se acordó tener una más amplia colaboración reafirmando lazos de amistad entre México y la Argentina.






En plena conferencia con medios argentinos e internacionales. 











martes, 22 de enero de 2013

Presentación de Ginés González García en 2do Congreso de Salud Global

"Varios de los que estamos aquí primero fuimos médicos. Y luego,  la búsqueda de hacer políticas más abarcativas nos llevó a una  mayor escala de acción, como decía un patólogo y gran político alemán Rudolf Virchow.  El decía que hacer medicina social era hacer política en gran escala. Y creo que estamos tratando de hacer eso. Ampliar                        el abordaje de la salud como un bien público mundial, como un derecho universal y como una cuestión de interés social colectiva.
Yo me voy a definir como optimista, porque creo que quien tiene la idea de ser un servidor público -fuera o dentro del Estado-  tiene la obligación moral de ser un optimista con respecto al futuro y en ese sentido yo creo que lo que ha pasado en estos últimos años en nuestra América Latina  ha sido bien importante.
¿Quien hubiera dicho que tendríamos los avances que tenemos hoy en América Latina? Que un continente tan criticado y olvidado, empiece a ser mirado de otra manera.
Un avance silencioso, sin difusión mediática,  uno de los lugares del planeta que hoy generan optimismo  y no muchos lugares generan optimismo. Un continente que se destacó por sus luchas intestinas y por su no conformación en bloque - más allá de lo nacional -  desde el punto de vista diplomático e internacional. Cuando el mundo se había  ido conformando en bloques, el único lugar  que no funcionaba en bloque era nuestra América Latina. Una América Latina que tiene 600 millones de habitantes , que tiene las mayores reservas de agua del mundo, que tiene las mayores reservas de materias primas del mundo. En donde la incorporación  de mano de obra a la      del trabajo es inmensa. Se habla mucho de China que incorporó más de 300 millones de personas al mercado, pero en el último decenio América Latina incorporó 150 millones de personas al mercado, con algunos ejemplos muy fuertes de algunos países, como Brasil o México, en donde todos los países hemos tenido un progreso, en donde las circunstancias económicas son excelentes - como el caso de Chile  - o en el caso de otros países que han podido escapar de esta cuestión cíclica, como mi país, para seguir creciendo, en un crecimiento sostenido importante, con buenos resultados para la salud. Porque también es cierto que hemos mejorado en la salud.

 Hay muchas cosas que no puedo probar, pero algo que sí puedo probar es que 8 de cada 10 personas tiene teléfono celular en América Latina, en el grado de comunicación hemos mejorado.   O que 4 de cada 10 personas tiene educación universitaria.
Algo que no puedo probar pero que me pareció muy chistoso es que hay más celulares que cepillos de dientes, espero que ningún odontólogo se enoje.
Creo que hemos tenido un avance muy importante en muchos aspectos. Chile es uno de los países que va a incorporarse  a la OCDE como un país desarrollado,  o sea, con  20 mil dólares de ingreso per capita. Sé que el ingreso per cápita no es el único factor para determinar un país desarrollado, pero es importante llegar a esta meta.
Después de todos estos  logros, nadie pensó que nos íbamos a encontrar con un problema más complejo  que los compromisos sociales y políticos con los  que habíamos estado luchando durante nuestros años estudiantiles. Nosotros luchábamos mucho contra las injusticias, por el ingreso mejorado. Y mucho más para terminar con la explotación. Gran parte de la población de América Latina ha sido explotada históricamente. Hay clases dominantes que han manejado, por medio del estado, a las clases explotadas en América Latina y esto hizo que hoy la región, no digo que es la más pobre del mundo porque realmente se han visto avances en los últimos años, pero sí es junto al África Subsahariana  la región más injusta del mundo.
Entonces a mi no me hubiera parecido que en este momento, después de tanta lucha progresista, nos fuéramos a encontrar con una distribución del ingreso que es realmente muy mala. Hemos crecido mucho, pero hemos distribuido muy mal. Nunca hemos tenido mejor estado económico que ahora, nunca hemos tenido mejor salud colectiva que ahora. Pero nunca tuvimos tantas diferencias en la distribución del ingreso, nunca hemos tenido tantas diferencias en salud de las personas como las que tenemos ahora y no solo en los países, sino entre los países,  y esto genera cuestiones bien complicadas,  en donde el  índice de Gini nuestro es uno de los peores del mundo. Es un continente que tiene un Gini de 0.52, separando a los extremos,  Uruguay 0.45 o Bolivia o Haití que tienen 0.60.  Pero, además, esto comparado con Europa que tiene 0.34, marca algunas de las diferencias con sociedades que han tomado la distribución de lo social - salud y educación -  como tema central.
Lo que me sorprende es que hoy, más allá de la lucha contra la explotación, muchos de nosotros nos encontramos  luchando contra algo peor que la explotación que es la exclusión. En  nuestros países, más allá de la modernidad y el progreso, nos encontramos con crecientes poblaciones que son excluidas.
Y este es el gran desafío que tienen nuestras sociedades, cómo hacer para acortar la brecha entre pobres y ricos, cómo hacer para que los excluidos vuelvan a estar incluidos en la sociedad. Y  en esto, creo yo,  la salud tiene un rol fundamental.
Y es fundamental por varios motivos. No es fácil hacer distribución del ingreso, no es que los gobiernos sean villanos y por eso no distribuyan bien, porque la distribución les conviene a todos. Porque más allá de todo, una mejor distribución no sólo trae mejoras y bienestar a la población, sino que también les trae más votos a los gobiernos, porque los gobiernos  en las democracias buscan votos, y en esto también debemos decir que nunca en América Latina hemos tenido tantas democracias tan estables como  las que hemos  tenido en los últimos años.
En  materia de salud, distribuir no es fácil.  Hay que hacerlo y crecer está bien, pero una de las razones fundamentales que tienen los estados es lograr, a partir de los impuestos, distribuir mejor los recursos. Naturalmente si hay más actividad económica hay más impuestos, no estoy diciendo nada con esto contra el crecimiento económico,  el crecimiento económico es una necesidad pero no es suficiente. ¿Entonces porque tenemos que distribuir más en la salud? Primero porque es el más efectivo de los distribuidores sociales. Cuando uno hace una inversión en salud,  rápidamente  tiene un efecto redistributivo: No estoy haciendo competencia con educación, pero la tiene. Nadie va a dudar lo que significa la educación y es maravilloso, pero es un capital de las personas, que cuesta años acumular y más años en rendir resultados.
La salud, en cambio, es un capital inmediato e inclusivo que le hace bien a todos, pero especialmente a los pobres. Porque  los pobres no tienen necesidad de tener un cuerpo pobre simplemente por ser pobres y no sólo porque las sociedades deben cuidar a los pobres por una cuestión de ética y de derechos humanos. El pobre,  el único activo que tiene para cuidar (y voy a usar términos económicos) es su cuerpo.  Los pobres lo único que pueden aportar es su capacidad física de trabajo, si pierden la salud no tienen la capacidad de ejercer esos trabajos y se ven excluidos. Y si es así entran en el círculo de la pobreza, el cual es un ciclo  de enfermedad que genera pobreza y de pobreza  que genera enfermedad. Esto es lo que pasa en muchos hogares en donde el impacto de la enfermedad es parte del impacto de la pobreza.
Por eso la salud es un componente esencial redistributivo. Es fundamental en lo distributivo y esencial para incluir a los pobres. Y algo fundamental para las sociedades. Las sociedades  pueden soportar  que uno tenga un auto mejor ó una ropa mejor y el otro peor por las diferencias de ingreso, pero que una persona por ser pobre tenga  cuerpo de pobre, ya no es lo mismo. Y esto es una de las razones fundamentales por las cuales se ve a la salud como motor de desarrollo y de  cohesión social de las sociedades.
Antes había hablado bastante de lo que significaba la pobreza. La salud es causa del desarrollo económico pero también es consecuencia de un desarrollo económico, es actividad económica que tiene mucho que ver con ese desarrollo económico, y es consecuencia del desarrollo económico.
Es necesario pensar en cómo hacemos estrategias globales  para un mundo al que no le ha ido bien. Porque esto que contaba sobre América Latina le ha pasado a varios lugares del mundo. Para un mundo que acumula riqueza en cada vez menos personas.
Yo no creo que nosotros cambiemos la globalización y tampoco estamos para discutir eso. La globalización está y lo peor es que nos pase el síndrome de Cristóbal Colón. Tal vez fue el mayor globalizador del mundo, hizo conocer un continente y muchos de sus alimentos que son globales en todo el mundo, varias culturas, fue un gran globalizador, pero se murió sin saber lo que había hecho. Y a veces pasa eso con la globalización, muchos de los que estamos adentro no entendemos lo que está pasando y no debemos seguir sin entender el presente
Y en ese sentido entonces, cualquier política que tenga que ver con esfuerzos operativos transnacionales, sea por diplomacia, estrategias o convenios académicos tiene mucho que ver con el enfoque que estamos viendo acá. En el mundo las enfermedades se ha globalizado.



Ahora no hay enfermedades de ricos y enfermedades de pobres, pero hay cargas de enfermedad distintas entre ambos. Hoy, las enfermedades cardiovasculares, que eran de ricos, se han transferido al mundo de los pobres también. Las enfermedades sociales, el tabaquismo, que antes era sólo de las clases altas, ahora es parte de todas las clases sociales. Estoy hablando de factores determinantes y factores de riesgo.
Entonces, cuando uno tiene semejante globalización de las causas hay que hacer estrategias de enfoque, no sólo complementaria y operativa, sino interdisciplinaria, multisectorial, aprovechando el conocimiento propio y ajeno.
Con esto quiero decir que no hay nadie que pueda tener la solución absoluta, pero todos tienen un enfoque y una teoría. Es mucho mejor tratar los problemas de forma conjunta. Entonces, es bueno unir las teorías, pero especialmente, unir las estrategias.  No hay muchos lugares en donde se unan para tejer estrategias frente a un problema.
Es cierto que  uno piensa “algo bueno hemos hecho. Hemos logrado el acuerdo marco del tabaco, algo que hemos logrado en países como el nuestro donde somos grandes productores de tabaco, por lo que no nos ha tocado fácil”.
Cuando pusimos en marcha el protocolo de cambio climático en Kioto en 2005 – reunión que tuve el honor de presidir- logramos (un gran acuerdo global para uno de los grandes desafíos de la Humanidad con exigentes políticas globales), reconozco que pensé que íbamos a tener más avances en medio ambiente y cambio climático y su tratamiento global, pero esto también es parte de la dinámica de lo que se vive en este tiempo.
Pero también hay problemas que son transnacionales, porque la propagación de los virus es mucho más rápida. Lo hemos visto con la influenza, o los miedos que hay en la seguridad mundial, en la lucha contra el terrorismo. Y  afrontar estas cuestiones  implica  generar e implementar estrategias transnacionales. Es un buen enfoque para la salud global. La CIA,  desde el comienzo  dijo que el SIDA era una amenaza para la seguridad de EEUU, y digamos en esto hay que ser muy claro, porque se mezcla mucho y así es hoy la política, la vida y la salud.
Es cierto que  los virus son transnacionales,  pero la cultura también se transnacionaliza, la obesidad es una enfermedad cultural. Si uno ve los problemas que tiene China con el tabaquismo, es la misma película que se vio en otro lugar del mundo hace 10 años o 20 años. En realidad, esto hace que sea necesario un enfoque cooperativo transnacional con todas las formas que hay.
Pero, ¿cuáles son los inconvenientes?. Lo digo desde mis funciones anteriores, de verdad me siento muy orgulloso -viniendo de la medicina- de estar donde  estoy, representando a mi país  en  la diplomacia, que  siempre dije que trataría de hacerla más saludable.
Por ejemplo en Chile, con la presidenta Bachelet venimos de un origen médico común. Yo siempre le decía por qué no le daba más lugar a la salud y ella me decía que era la presidenta de todos. Pero yo quiero decir que la agenda internacional ya tiene incorporada  la salud más intensamente desde hace mucho años.
En la UNASUR, la primera mesa que se constituyó fue la de salud. En la relación bilateral o multilateral toda la estrategia de medicamentos que tuvimos con los cambios en la legislación argentina con Chile también la hemos compartido.  
Hoy tenemos trasplantes en donde el hígado de un chico argentino llega a un niño chileno o viceversa, eso es de mucha importancia. Salvar una vida tiene un impacto brutal y esto tiene mucho que ver con el momento político  que están viviendo los países sino con la solidaridad recíproca que es la base de la constitución de las políticas de salud global.
En este sentido, ¿cuáles son las diferencias?. Entre los países siempre hay una parte de la política,  que resiste la globalización que no tiene nada que ver con nosotros.  Somos jóvenes como países,  no queremos perder la soberanía, no  se entiende  lo que es las transnacionalización, y algunas razones hay.
Esto de la salud global hay que discutirlo y separarlo bien de lo que llaman ayuda internacional, porque en la historia  la ayuda siempre fueron dólares “marcados”, siempre fueron para un lugar y para una cosa. Eso, en rigor de verdad, generaba frustraciones, siempre empujaba a una política, o especialmente para un lugar, y eso marcaba expresiones o deseos casi religiosos. Por ejemplo, en el caso de Bush, que hablaba de terminar con el SIDA mediante la abstinencia, la fidelidad  y la fe. Eso será bueno para algunos, pero hay que prestar atención,  porque para eso había ayuda internacional y por ende determinaban en países pequeños las políticas nacionales.
De la misma manera que los Estados Unidos en la actual política de Obama -al igual que en la de Clinton- intentaron buscar saber por qué había tanta diferencia en la salud de las poblaciones. O en todo caso tomar una epidemia moderna, como el caso del sobrepeso o la obesidad y  ver que los problemas son mucho más comunes de los que pensamos.
Uno de los problemas comunes que tenemos son los recursos humanos. Porque de la misma manera que en el sistema educativo  -y lo digo en una casa de estudios como esta y lo dije hace unos días en mi universidad-     no estamos teniendo la adecuación de la educación en un sector como la salud, en donde dos tercios de los que trabajamos en ella venimos de la universidad.
No tenemos esa relación fuerte con la universidad, o no tenemos esa relación fuerte como para decirle a la universidad qué tipo de recurso necesitamos, o saber cuál nos falta por las dificultades que hay, no sólo en el funcionamiento de los sistemas o con la gente. Hoy los sistemas de salud, pese a nuestro esfuerzo, o recursos, generan mucha insatisfacción en los que trabajan en él y en quien recibe sus servicios. Trabajadores de la salud y ciudadanos están descontentos.
Y esto no es cuestión de tomarlo simplemente porque en general es muy difícil legitimar en mediano plazo a instituciones que piden más recursos o dinero, especialmente cuando hay dificultades en el consenso en la población. Y este es un tema que lo tenemos que trabajar globalmente. Y si uno mira en cualquier sistema de salud, si uno baja de un avión y pide saber cuáles son los problemas que tiene, seguro  los primeros tres van a ser: tenemos alto gasto y no sabemos cómo pararlo o como pagarlo; en algunos casos, tenemos una insatisfacción creciente en los ciudadanos y se nos estancaron los resultados sanitarios, y esto es lo peor porque más dinero metemos y menos resultados conseguimos.


Y los resultados no son todos iguales en los países.  Algunos por crecimiento de su población ingresan  en unos  perfiles epidemiológicos en donde el reloj biológico actúa y estanca los resultados.  Pero también es cierto que la inversión en salud no sólo genera un estado más justo, sino también genera un impacto inmediato. Se ve bien en los países que han generado un trabajo de lucha contra la pobreza y de promoción de la equidad - y equidad no es igualdad, es darle más a quien lo necesita -. Y los pobres necesitan una carga mayor. Los estudios que se han hecho siempre demuestran cuan importante y rendidor es dirigir los esfuerzos a los que peor están.  Por justicia y por resultados sanitarios.
En uno de los estudios que se han hecho en el mundo, aunque las cifras no sean exactas, el último que me acuerdo, el 93% de la carga de enfermedades tiene asignado el 11% de los recursos, y esto con variaciones sucede un poco en cada país. Esto tiene mucho que ver con la investigación.  
Mucho de lo que significa el motor de la investigación está muy dominado por el mercado. Yo no tengo nada contra el mercado, lo que pasa es que cuando uno le pide al mercado equidad y justicia social, creo que le se está equivocando. El mercado es un sistema de precios, entonces cuando uno habla de valores en un sistema de salud, dejar que el conocimiento, la investigación o la explotación de la investigación a través de las patentes sea una cuestión de mercado significa lo que significa: hoy toda la investigación está dirigida a la investigación de las enfermedades de los ricos. Y muchas de las investigaciones de enfermedades importantísimas  no tiene clientela, o sea no tiene clientela que puede pagar.  Enfermedades como el paludismo o como el Chagas. Hace mucho tiempo se ha descubierto el medicamento que le da un tratamiento distinto a la enfermedad del Chagas, pero es carísimo. Entonces, países como Brasil o Argentina tuvieron que llevar a cabo la producción por su lado. Porque no hay ningún tipo de laboratorio que se interese en esta producción. Y  el Chagas no es una enfermedad exclusiva de Argentina o de Brasil, un poco afecta a Chile, hay también Chagas en Estados Unidos - más de 300 mil chagásicos - o en España,  donde hay más de 80 mil chagásicos. Pero no los comercializa el mercado porque los que tienen las enfermedades no tienen dinero.
Enfermedades que uno pensaba que estaban terminadas, como la tuberculosis, el año pasado mató más de un 1.700.000 personas, cuando uno piensa que es una enfermedad del pasado.
También el VIH, pero en el caso de la tuberculosis es terrible el impacto. Y lo mismo pasa con el paludismo, por el cual también murieron muchas personas el año pasado.
Y esto tiene que ver con la salud global.
También tiene que ver con muchas cosas, pero está muy ligado a la salud global el hecho de que muchas enfermedades que tenían gran impacto pero poca trascendencia porque no tocaban a los países centrales, o las clases más ricas,  hoy sí las afecten.
Entonces, ¿cuáles son los temas que me parecen  desafíos?
Los países tienen dificultades en esto de pensar en la soberanía, la identidad, el dinero marcado, piensen que los principales donantes son privados y que naturalmente deciden a dónde va la donación.
Supongo, tal vez no es cierto, que al Secretario de Estado de Estados Unidos no sé si le gustará que el señor Bill Gates tenga mayor asignación de recursos que la propia política de Estados Unidos para las prioridades sanitarias globales.
Lo que digo es, Gates o Slim son grandes donantes y están ligados a instituciones que, no digo por mala voluntad, tienen ciertas direcciones. ¿Hasta dónde se tienen en cuenta las prioridades nacionales o a dónde van los recursos?. Empieza a haber una discusión de hacia dónde va el dinero. Entonces, no sé hasta dónde las prioridades nacionales son tenidas en cuenta. Comienza una discusión acerca de dónde viene el dinero y a dónde va. Se trata también de cuestiones fiscales. Y muchos de los donantes lo hacen con beneficios fiscales.
Este mundo ha trabajado mucho. La cooperación le ha dado muchos resultados. En América se ha aprendido mucho y  en ese sentido, siempre que se comparte  conocimiento, que se trabaja por el bien común, tomando la salud como un bien de la humanidad,  como en cualquier diálogo hay que acostumbrarse a que el otro no piense igual, que hay mucho más pluralismo, que hay que escuchar a la persona.
Los  únicos enemigos que tiene hoy la democracia no son los que tienen una ideología distinta, son los que no se consideran representados, los que no se consideran atendidos, los que se consideran excluidos. Eso nos exige otro tipo de responsabilidades que no siempre podemos atender.
Hay ciertos lugares -hoy más optimistas tras la crisis, o menos pesimistas -  como nuestra América, que como comenté al principio, está mucho mejor parada.
Algunas veces, en las que he estado trabajando en políticas de concertación y más aún, en momentos donde un país está a punto de desintegrarse. - y esto lo he vivido en mi país cuando me tocó ser ministro  por varios años - lo que traté de hacer fue juntar debilidades y también fortalezas. Pero especialmente debilidades.
Y en ese sentido, de escucharnos a todos, a mi me atormentaban las consecuencias para la salud colectiva de la crisis.
Me contaban lo de Rusia y me decían que habían perdido 7 años de esperanza de vida tras la crisis, espero que no pase lo mismo con España, Italia, Grecia o Portugal ahora con las consecuencias de hoy. Son cosas que no se sabe cómo terminan.
Y aunque es cierto que el ingreso económico no marca el bienestar de la población, también es cierto que una baja de gran magnitud en los ingresos genera un impacto fuerte en la calidad de vida, seguramente va a haber algún tipo de impacto en los servicios.
Habrán visto que   todos los años se publica cuál es el mejor lugar para nacer, según la perspectiva para dentro de 25 años. Este año salió Suiza. Parece que el mejor lugar para nacer es Suiza (hablen con sus padres para decirle que les convendría nacer en Suiza...) Hasta que llegaron los italianos, que venían  posicionados como en el puesto 15 de dónde sería mejor nacer. Entonces, me gustó mucho la respuesta del italiano que dijo que durante la época de los Borgia, momento de mayor violencia, intriga e inestabilidades, nacieron grandes talentos como Leonardo, Da Vinci, Miguel Ángel  y  el  Renacimiento. Y que los suizos, con tantos años de democracia y estabilidad, sólo produjeron el reloj cucú…!.
Con esto quiero decir que no todos son indicadores y números, sino también estas cuestiones  tienen que ver con la voluntad política.
Y la salud es un elemento esencial. La globalización tiene ventajas y desventajas pero no es una elección, es una realidad. Por eso exige colaboración horizontal y políticas y conocimiento compartido entre los países.

Termino con lo que quería decir, cuando me mencionaban el “nosotros”: “es que nosotros somos independientes”, “nosotros somos de la central obrera”,  nosotros somos los médicos o las enfermeras, etc, etc. En ese “nosotros”, donde buscamos solución a los problemas que teníamos.
Y es cierto que yo estaba con gran ventaja, porque estábamos en un momento de crisis, pero también estaba en desventaja porque el estado era una caricatura de lo que había sido antes, porque estaba casi disuelto.
Yo les decía que aprendieran de los patos salvajes. No debe haber ningún animal más libre que ellos. Cuando están sobre la tierra cada cual hace lo que quiere y totalmente independiente Al igual que nuestras instituciones, nuestras academias, nuestras universidades o nuestras ONG’s. Pero cuando vuelan, van todos en formación y hacia el mismo rumbo. Y eso mismo es lo que pienso, y me refiero a la salud global. Volemos todos juntos hacia los mismos objetivos.
Más allá de las diferencias, hay que tirar todos para el mismo lado y trabajar en relación.
Dejo Inaugurado el Segundo Congreso de Salud Global".